No parece nada lógico que Marruecos haya enviado una carta al presidente nacional del Partido Popular, calificando de “provocación” la visita que hoy jueves realizará a la ciudad autónoma de Melilla para participar en los actos conmemorativos de la celebración de la españolidad de la ciudad. Llegar hasta estos extremos es buscar, de entrada, alborotar las reacciones en nuestro país en defensa de la españolidad de nuestra tierra. La injerencia en asuntos internos hispanos por parte de Marruecos, aunque la carta la haya enviado El Fassi como secretario general de su partido, no puede ser permisible. Como tampoco esa dicotomía del propio gobierno de la Nación, que, por un lado, defiende la españolidad de los dos territorios, mientras que Moratinos habla de intentar incrementar la tensión, cuando el Gobierno central se había encargado de la solución.





