El conductor del autocar que fue detenido en la tarde noche del pasado sábado en el puerto, con un cargamento de 231 kilos de hachís, ingresó ayer en prisión por orden judicial. Se le acusa de la comisión de un presunto delito contra la salud pública, después de que los guardias encontraran la droga escondida en un doble fondo en el pasillo del autocar. El llamado H.O. negó ante los agentes tener algo que ver con la droga, insinuando que alguien había metido ese cargamento en el coche sin su conocimiento. Según las investigaciones de la Benemérita, ese doble fondo no llevaba hecho pocos días, sino que lo habían practicado al vehículo con anterioridad con el propósito de cargarlo con droga, como así ocurrió el pasado sábado.
Tras la puesta a disposición del detenido se ha ordenado el ingreso en prisión. Tal y como informó este medio, el detenido pretendía el embarque cuando los agentes de la Compañía Fiscal le dieron el alto procediendo a su registro exhaustivo, después de que el can antinarcótico marcara la existencia de hachís.
La del sábado fue la intervención más destacada de un fin de semana de puente en el que las pretensiones por dar salida al hachís no han variado.





