Esta Asociación de Tetuán calcula que los pensionistas pasaron de 5.000 en 1956 a 150 en 2014.
Mustafa El Farji, presidente de la Asociación Huérfanos de Soldados Marroquíes del Ejército Español Regulares-Tetuán, reclama a España “pagas dignas y entrar en los cupos de inmigrantes que fija el Gobierno español”. De los supervivientes de aquellos 80.000 efectivos marroquíes del Ejército español de Regulares, este portavoz estimó que “apenas quedan vivos cientos con derecho a pensión española (la perdieron quienes pasaron al Ejército marroquí en 1956)”. Una cifra que aporta este representante a partir de la Pagaduría de Pensionistas y Mutilados de Soldados Marroquíes, adscrita al Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
El colectivo disminuyó paulatinamente desde 1956, “cuando eran casi 5.000 los pensionistas”. En 1965, el presidente de la entidad tetuaní estimó que ascendían 1.684 ex combatientes, 186 viudas y 178 huérfanos. “Se quejan de que sus pagas, instauradas por una ley de 1965, nunca se han actualizado”, explicó El Farji, de familia militar. El presidente de los Huérfanos de Regulares estimaron que oscilan “entre los 100 euros de viudas y los alrededor de 200 de los oficiales de mayor graduación (teniente y capitán). Solo tienen derecho a las 14 pagas anuales quienes hubieran sumado más de 20 años en el Ejército español”.
Los pensionistas pasaron a ser 1.200 ex combatientes en 1985; 950 ex combatientes en 1995; 700 en 2000; 350 en 2005; 220 en 2010 y 150 en 2014, de acuerdo con la secuencia de datos a la que tuvo acceso El Farji.
En Marruecos, señaló la cara visible de los perjudicados, los huérfanos y viudas que acuden a la Pagaduría de Mutilados y Pensionistas, dependiente del Consulado de Tetuán, “solo reclaman pagas más dignas”. En su mayoría, prosiguió el portavoz, carecen de medios económicos o de alguien que les invite, por lo cual “han visto cómo se les denegaba también sus peticiones de visado para visitar a sus familias que residen en España”.
El Farji consideró que, ya que no pueden invocar el artículo 14 de la Constitución, solicitan al menos la “limosa” de la que los descendientes tengan “preferencia” para ser incluidos en los “cupos anuales de inmigrantes que fija el Gobierno español” para que los hijos de “aquellos marroquíes no sean carne de cañón en las avanzadillas de la guerra, más sorda pero incruenta, que se libra sobre pateras”.






