Nunca pensé que tendría que escribir estas palabras, pero la vida tiene caminos insondables. Hoy me despido de ti, Nordin, no solo como mi cuñado, sino como un hermano que la vida y la familia decidieron regalarme.
Quiero agradecerte por todo lo que fuiste y por lo que dejaste en nosotros. Recuerdo especialmente tus consejos oportunos y lo bien que lo pasábamos en las reuniones familiares. Tenías un don especial para mantener la calma en los momentos difíciles y para ver siempre el lado positivo de las cosas.
Sé cuánto querías a mi hermana y lo orgulloso que estabas de tus hijos. Ver el amor y la dedicación que ponías en tu familia es una lección que llevaré conmigo para siempre. Prometo estar a su lado, cuidarlos y recordarles cada día el gran hombre que fuiste.
Fuiste además una persona muy querida por tus compañeros en todos los trabajos en los que estuviste, dejando siempre una huella de respeto, cercanía y buen carácter. También fuiste profundamente apreciado por todos los que tuvieron la suerte de conocerte, porque tu forma de ser hacía fácil quererte y recordarte con cariño.
Te has ido físicamente, pero tu esencia, tus valores y tu alegría seguirán vivos en cada uno de nosotros. Descansa en paz, querido Nordin; tu legado de bondad es eterno.
Hasta siempre, hermano.
Leyla







Mi más sentido pésame a toda mi familia por la perdida de mi primo y hermano Nordin, como gran persona que fue. ALLAH Y RAHMO.
Me he llevado una muy desagradable sorpresa Nordin. DEP y un fuerte abrazo de tu vecino de la Parisiana. Animo a la familia, se ha ido una buena persona.