Veinticuatro horas después que el presidente del Gobierno señalara en la conferencia de clausura de la Conferencia Iberoamericana de Cádiz que el ejecutivo español se oponía al reparto previsto para España dentro del próximo marco comunitario 2014-2020, entre otras razones, porque se discrimina a Ceuta y Melilla, hemos de reflexionar sobre lo dura que será la negociación para la Administración General del Estado a lo largo de los próximos meses en medio de profundas reuniones en las instituciones comunitarias. Por supuesto, la decisión del Gobierno español es clara y tajante, como señala hoy precisamente el jefe del Gobierno ceutí, Juan Vivas, en declaraciones a este medio de comunicación. Muy bien deberán hilar en los próximos meses, también en los pasillos de Bruselas, para lograr el éxito. Confiemos en que así sea, pero lo que si tenemos claro es que la fuerza del Gobierno en relación a Ceuta y Melilla no se va a doblar.





