Una cosa son los comentarios de andar por casa, incluso los que pueda realizar el gobierno y los análisis que haga la oposición sobre la situación financiera de la Ciudad Autónoma y otra bien distinta son los exámenes que te hacen desde las alturas, desde la Administración General del Estado.
Porque resulta que los datos son los datos y como se ha dicho en muchas ocasiones la situación financiera de la institución autonómica en la actualidad es de plena solvencia. Estas afirmaciones han sido tomadas, más o menos, en plan de guasa por las formaciones de la oposición, pero resulta que ahora acude el presidente Vivas a una reunión con el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y le dice que ha hecho los deberes, que Ceuta ha cumplido con todos los objetivos que se le impusieron en el Plan de Ajuste y que por ello es de esos pocos Ayuntamientos de nuestro país que puede acceder al Fondo creado para impulsar la economía y que supone recibir dinero, con un coste de cero interés, para la realización de inversiones que sean sostenibles. Allí, en Hacienda no se casan con nadie, están por encima de siglas políticas y de amistades personales. Allí lo que valen son los datos puros y duros. Y buena prueba lo tenemos en otros Ayuntamientos de distintos colores políticos que no han sabido cumplir con las obligaciones que les imponían los respectivos Planes de Ajuste.





