El Gobierno de España siempre tuvo clara cuál iba a ser la política en materia de menores extranjeros no acompañados. Una política que comprendió la institución municipal, con un alcalde a la cabeza que ha apostado por los intereses de Ceuta, respaldando el camino mejor para normalizar el tratamiento que se debe dar a los menores que llegan a nuestra ciudad, Canarias y Melilla por las distintas rutas migratorias abiertas.
Este domingo, partía un menor de Ceuta a Córdoba. El primero desde la aplicación del plan de contingencia migratoria. De “hecho histórico” ha manifestado el Gobierno de España este paso dado, por boca del ministro Ángel Torres.
Habrá más salidas, todas ellas canalizadas y normalizadas como se debe, alejando esos pasos de las puras ferias mediáticas que convertirían esto en algo parecido a un show y no a lo que debe ser, una política que entienda realmente cuál es el interés del menor y cómo debe ser defendido.
Ceuta ha hecho los deberes y ha cumplido de la forma más adecuada posible. Esta ciudad no puede convertirse en un lugar de retención de niños, sino que hay que poner las medidas necesarias para evitar situaciones extremas para los propios menores, pero también para los recursos de la Ciudad.






