El vicepresidente primero y consejero de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, Alejandro Ramírez, compareció en un pleno extraordinario para detallar qué se ha hecho y qué no se ha podido hacer para sacar adelante el mercado de Terrones, en el Mixto. Expuso una cronología al detalle de un procedimiento que ha terminado torciéndose, pero garantizando que, aunque sea sin fondos europeos, saldrá adelante una infraestructura demandada por los vecinos y que será algo más que un mercado tal y como se conoce, ya que se ejecutará una urbanización de todo su entorno.
Ramírez reconoció el final que a nadie ha gustado, tener que sacar adelante con medios propios esta construcción. No evitó hablar de ello con sinceridad, como, tampoco, la alusión a las continuas trabas que han terminado por marcar un camino tortuoso. Desde el principio fue un proyecto complicado, definido por el necesario cumplimiento de unos plazos imposibles, existiendo además problemas con adjudicatarias.
El escenario de riesgo generado llevó a ese final desastroso que ha afeado la oposición, pero lejos de rendirse ante semejante revés se ha lanzado el compromiso de sacar adelante el mercado con los medios propios. Es una decisión coherente y responsable, la única que podía adoptarse. La oposición ha cumplido con su deber de erigirse en el peso fiscalizador, forzando además una comparecencia. Es la salida más transparente que se esperaba.






