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Con anterioridad, Sanidad y Asuntos Sociales organizó su ‘Concurso de platos navideños dulces y salados’ para mayores
“Mi Navidad, la que nunca olvido, era cuando mi madre me encargaba traer musgo, hierba, palitos y piedrecitas para hacer el Belén. Corría hasta la rocha y con mis botas me enfangaba bien que, al fin y a la postre, era lo que me gustaba”. Con estas palabras y a son de cante, el pregonero de la Navidad 2016, Francisco Luis Jiménez, conocido por todos como ‘Chiki’, rememoraba las fiestas de su niñez, mientras despertaba los recuerdos y las risas de los asistentes que se identificaban con cada una de las anécdotas narradas por el cantautor, periodista y escritor.
“La cena no estaba mal, sopa de picadillo (por cierto, con más fideos que picadillo) y que yo nunca me tomaba porque prefería el queso de bola, las aceitunas que hacía mi madre o la longaniza maña y un poquito de jamón, más fresco que un yogur, pero jamón, a fin de cuentas”.
Chiki hizo un divertido recorrido por el Gordo de la Navidad que entonces se cantaba en pesetas, las campanadas de fin de año, con las tradicionales explicaciones familiares sobre cómo comer las uvas o los rituales para atraer la suerte. La Cabalgata y los Reyes Magos, tan esperados por todos, dieron el paso a un emotivo poema en el que el pregonero recordaba a su madre, “que este año no estará en mi mesa”.
El acto concluía con unas rumbas con sabor a villancicos interpretadas por el ballet de María José Lesmes.
Horas antes, tenía lugar el ‘Concurso de platos navideños’ elaborados por mayores. Una amplia variedad de delicias para degustar en estas fiestas participaban en un concurso que ya es toda una tradición por estas fechas.
Dulces y salados, se hizo entrega de varios premios a la mejor presentación, más original o sabroso, además de sendas menciones a los mejores roscos y pestiños.
La consejera de Sanidad y Asuntos Sociales, Adela Nieto, resaltaba el “buen ambiente y participación” reinante en este acto y subrayaba que su área continuará en la misma línea de fomentar todo tipo de eventos para el colectivo de mayores. “Ellos se lo merecen, han trabajado mucho toda la vida y tenemos que valorarlo. Han llegado a un momento de plenitud y están en perfectas condiciones para participar en distintos actos, tanto formativos como lúdicos”.
Tras el fallo del jurado, los asistentes dieron buena cuenta de los platos, si bien los alimentos sobrantes fueron donados a entidades benéficas.





