Las corrientes y el viento de Poniente en la zona de Santa Catalina les impedían desplazarse.
Las condiciones meteorológicas en la zona de Santa Catalina obligaron ayer a efectivos de la Guardia Civil y de Cruz Roja a salir en ayuda de una docena de piragüistas que no podían regresar a puerto por sus propios medios. Finalmente, todos consiguieron volver a tierra auxiliados por las embarcaciones de ambas entidades. Todos se encontraban en perfecto estado, aunque algunos sufrían síntomas de hipotérmina debido al viento y a la baja temperatura que se registraba en la zona.
Ayer el estado del tiempo no era el más apropiado navegar y a primera hora de la tarde, cuando tuvieron lugar los hechos, empeoró algo más. El grupo de piragüistas, formado por una docena de personas entre las que también había menores, se hizo a la mar en kayak. Inicialmente no sufrieron problemas, pero más tarde, cuando se encontraban en Santa Catalina, comprobaron que las corrientes y el viento de Poniente que se registraba sobre las 14:00 horas en esa zona les impedía avanzar. Finalmente, tras tener conocimiento de la situación en que se encontraban, efectivos de la Cruz Roja y especialista del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil se desplazaron hasta el lugar donde se hallaban los piragüistas y les ayudaron a regresar a tierra. Algunas de las kayaks fueron subidas a la embarcación de la Benemérita. Otras fueron remolcadas por la zódiac de Cruz Roja para trasladarlas al puerto. Todos los ocupantes de los kayak regresaron a tierra en buen estado. En la zona donde ocurrieron los hechos es frecuente que confluyan vientos y corrientes que dificultan la navegación en piragua, sobre todo los días en los que el tiempo no acompaña a los aficionados a esta práctica.






