Si hasta hace una semana la polémica se centraba entorno a las elecciones a la Presidencia a la FPAV, ahora surgen alrededor de un local social que la barriada de los Grupos del Rocío considera que “teníamos que compartir con Virgen de La Palma después de que mi asociación haya estado en standby y al volver a activarnos hace un año me la encuentro cerrada y sin que se hagan actividades”, explica su presidente, Juan José Llopis.
Asevera que sus pretensiones son la realización de actividades para personas mayores. “No pueden realizar nada en el local y van a colocar un toldo en el patio para salir a la calle. Con los jóvenes quiero hacer actuaciones para que no caigan en la droga”. Sin embargo, acusa a la presidente de Virgen de la Palma de “tener cerrado el local y no dejar que lo usemos para nada, sólo para alquilarlo”.
Por su parte, la responsable vecinal, Mercedes Contreras, asevera que ese local “nunca fue de los Grupos del Rocío, ya que a ellos le ofrecieron otros dos que no aceptaron”. Asegura que la AAVV “siempre está abierta a todo tipo de actividades y que incluso ahora vamos a poner en marcha un espacio de estudio para los niños”.
Respecto al cierre del local, indica que “hay dos puertas y una de ellas está cerrada porque se ha estropeada por lo que tenemos que entrar por detrás”.
Además, acusa a Llopis a haberse desconectado de la FPAV y no tener derecho a volver exigiendo un local que “no le pertenece”. Según los estatutos vecinales, “cuando una asociación de vecinos no tiene actividades durante un tiempo, se le da de baja”.
Por otra parte, Contreras alude a que su AAVV lucha “por socios y no por vecinos, o sea que aquí tenemos a personas tanto de Grupos del Rocío como de Virgen de la Palma”.






