Quiero dar las gracias a todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y, especialmente, a nuestros militares, que incluso con las limitaciones que tienen, siguen estando en la calle, dando todo por nuestra ciudad y por sus ciudadanos.
Hoy me toca especialmente de cerca, porque entre ellos hay amigos que para mí son familia. Sé el esfuerzo, el sacrificio y la vocación que hay detrás de ese uniforme.
Siempre habrá quien diga: “Para eso cobran” o “para eso hubieran estudiado otra cosa”. Pero hay algo que ningún sueldo puede comprar y ningún libro puede enseñar: el sentimiento de servir y el amor a la patria.
Porque amar a tu país, sentir sus colores y estar dispuesto a servir a los demás no se estudia: se lleva dentro, se aprende en casa y se mama desde pequeño.
Esta foto es solo un ejemplo de muchos.
Gracias por vuestro esfuerzo, vuestra entrega y vuestro servicio. Gracias a todos y en especial al sargento Juan Mendoza.






