Tus vasallos te requieren, te mandan esa carta de amistad, donde se ve esa gran herida.
Tu razonas y deseas estar con los tuyos, más dependes de alguien más.
Allá en los "madriles", y en cualquier lugar de nuestra "ancha España", observan con gran estupor la invasión de un pueblo de España, y la respuesta de nuestras fuerzas.
Solo llorar, lamentar y ver, hace enternecer nuestros cuerpos patrióticos, y miran hacia arriba, por si es una alucinación.
Él nos ayudará dentro de una normalidad, que todos añoramos, deseamos y vemos cada día más lejana.
Pero allá está nuestro monarca, nuestro resplandor del Sol, que tanto calor nos da. Y esperamos esa divina intercepción.
Vendrá cuando todos estamos desesperados, acorralados con este malestar, incertidumbre y mirando las ganas de un país vecino, que hace lo que le da la gana.
Todos deseamos tu visita, incluso los del Trampolín, que se fueron, y dejaron atrás, una historia, llena de tanto estupor, dudas, malestar, no subjetivas, sino con un mimbre de condena a nuestro mal de no actuar en el preciso momento.
Milagros aparecen, todos damos gracias a Dios, y otros miran de reojo, la venida de nuestro Salvador Felipe VI.
Hasta las obras faraónicas parecen que se acaban, como la que llevamos por San José, y todos pensamos en un cambio tan grande, como la futura presencia de nuestro monarca.
Tanto dicen, tanto dan, que incluso al otro lado de la frontera, desean que no esté aquí nuestro gran líder, nuestra Majestad.
¿Será por envidia? o por algo más.
Y todos quedamos dentro de un paquete, que deseamos que llegue, lo más pronto posible, pero con miedo en nuestros cuerpos, por pensar en las reacciones.
Mi vida transcurre, y tanto se ha escuchado, que una nueva oreja, de escuchar lo de antaño, ya no nos enfada, no nos sorprende, pero sí nos preocupa.
Nosotros nacimos, vivimos y deseamos seguir en esta tierra, que será visitada por alguien tan grande, como ser nuestro maximo representante del Estado.
Te esperamos, te adoramos, te queremos y deseamos que te encuentres como en tu casa.
Ceuta es tuya, y por eso deseamos que seas un miembro de nuestra comunidad.
Gracias Felipe por venir, y también a ti nuestra Reina Letizia.






