No hubo química entre los sindicatos y los representantes ministeriales de visita de trabajo a Ceuta durante las dos jornadas precedentes. Así lo comentaban en privado desde una y otra parte. Públicamente, las declaraciones se limitaron a manifestaciones institucionales. En cambio, ayer quedó abierta la veda. Sobre mediodía, el director general de Evaluación y Cooperación Territorial, Xavier Gisbert, el cargo ministerial de mayor rango del actual Gobierno que ha visitado la ciudad, escribió una entrada en la red social ‘Twitter’ en la que citaba expresamente a las organizaciones sindiales locales: “Los sindicatos de Ceuta están desesperados porque han comprendido que este ministerio va a mejorar la educación en la Ciudad”.
Parece que, efectivamente, no hubo precisamente lo que suele denominarse ‘química’ entre los emisarios del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y los integrantes de la Junta de Personal Docente no Universitario. Fuentes presentes en algunas de las reuniones mantenidas entre el director general de Evaluación y Cooperación Territorial y otros agentes de la ciudad revelaron que, en contados momentos, durante las entrevistas, primaron el desentendimiento y la incomunicación, llegando a instantes en el que la crispación se hizo evidente.
El conjunto de medidas anunciadas por el ministerio conducentes a disminuir en 3.000 millones el gasto público en educación será aprobadas hoy en el Consejo de Ministros y serán implantadas el curso próximo. La precipitación de los acontecimientos, sostenían ayer algunos protagonistas, ha sido lo que ha podido provocar nerviosismo entre los representantes de las instituciones. El propio Gisbert, ayer por la tarde, publicaba otra entrada en la red social en la que anunció que el aumento de las ratios anunciado para toda España no se producirá en Ceuta: “El numero de alumnos por aula en Ceuta no se va a incrementar. Ni en primaria ni en secundaria”, dijo. CCOO, en una nota, por su parte, dijo que, como consecuencia del incremento de horas lectivas en secundaria, no garantizaban que “no existan recortes”; no así en primaria, donde estos sería en cualquier modo “escasos”.





