El día 12 de abril, en la sede de la Delegación del Gobierno de Cataluña y en el Cementerio de Montjuïc, donde está enterrado el general D. Antonio Escobar Huerta, fusilado por orden del general Franco tras dar el golpe de Estado, se celebrará un doble homenaje para venerar la figura de un guardia civil que fue fiel a la Constitución Española de 1931, a la que juró fidelidad.
Un reconocimiento que contará -según informan- con la presencia de la nueva directora General de la Guardia Civil, Mercedes González, el secretario de Estado en Memoria Democrática, además del general jefe de la VII zona de la Guardia Civil y el coronel de la Guardia Civil Jesús Narciso Núñez, doctor en historia y biógrafo de Antonio Escobar. Un acto que tiene un significado muy especial por las autoridades y guardias civiles que asistirán.
El día de su fusilamiento el propio general Escobar dirigió el pelotón de guardias civiles a los que les fue encomendado acabar con la vida de un hombre que se mantuvo fiel al juramento de fidelidad a la Segunda República. Tras una primera descarga del pelotón, el médico del penal comprobó que seguía vivo y ordenó que se le realizará un nuevo disparo en la sien que acabaría definitivamente con su vida.
La historia del general Escobar ha sido publicada en libros como el de José Luis Olaizola ‘La guerra del general Escobar’, se ha llevado al cine con una película titulada ‘Memorias del general Escobar’ y su memoria ha sido reivindicada en nuestra tierra, su tierra, la del general Escobar, por el historiador Paco Sánchez, miembro del Instituto de Estudios Ceutíes y otras organizaciones. Pero a pesar de todo, el general sigue siendo un extraño en la tierra donde nació.
Hace unos años me dijo mi amigo Francisco Muñoz ‘Monchito’, es más fácil que te pongan una calle a ti y al futbolista Migueli, que al general Escobar. Conociendo lo chistoso que es Paco, pensé que era una de sus coñas, pero más que una coña es una profecía.
Es difícil entender el desinterés en reconocer los méritos de un ceutí ilustre que ha pasado a formar parte de la historia de España como un guardia civil ejemplar y de principios. Un guardia civil que cumplió con lealtad su juramento en un momento muy complicado de la historia de nuestro país.
Este año se cumple el 83 aniversario del asesinato de Antonio Escobar, asesinado a pesar de la petición de indulto de responsables de la Iglesia, entre ellos, el cardenal Segura a Franco, pero el dictador no cedió. Una sentencia que acabo con la vida de un ceutí, de profesión guardia civil, que no dudó en cumplir con su juramento de lealtad.
Un ceutí olvidado en su tierra, en una ciudad donde el callejero está lleno de calles dedicadas a militares españoles, alguna de ellas, hasta chirrearía si la contraponemos con la Ley de Memoria histórica.
A lo mejor toca ya cuestionarse eso de "fusilados por error y fusilados por rojos". Todos los ajusticiados por los golpistas fueron contra el estado que tanto defendéis...
A lo mejor toca ya cuestionarse eso de "fusilados por error y fusilados por rojos". Todos los ajusticiados por los golpistas fueron contra el estado que tanto defendéis...
Juró lealtad a la Segunda República. No al frente popular.
Por desgracia así somos los ceutíes, quizás por ignorar de dónde venimos culturalmente y muchos años de adoctrinamiento que nos impidieron conocer nuestra verdadera historia.
Por desgracia así somos los ceutíes, quizás por ignorar de dónde venimos culturalmente y muchos años de adoctrinamiento que nos impidieron conocer nuestra verdadera historia.