He visto gatos que después de ser abandonados deambulan con la mirada perdida, inmersos en un estado de depresión, de no poder soportar lo que les ha ocurrido, dejan de comer, de asearse, y se dejan llevar como un fantasma hasta que alguien logre que recuperen la alegría. Me parte el alma que sea el desconocimiento, el que haga que se produzcan tantos abandonos. La falta de información, puede hacer que algunas mujeres embarazadas, decidan abandonar a su gato por miedo a contraer la toxoplasmosis. En algunos casos el miedo se lo transmite su propio médico, quien aconseja de manera errónea deshacerse del gato.
La realidad es que no hay motivos para preocuparse. Cuando disponemos de la información suficiente y dejamos de hacer caso a leyendas urbanas y falsos mitos, nos damos cuenta de que quedarse embarazada no tiene que ser sinónimo de abandono.
La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa que se trasmite a través del parásito llamado toxoplasma gondii. Puede estar presente en carnes, huevos, leche, en frutas y verduras sin lavar, en el polvo, en la tierra y en las heces de gato. Para que un gato elimine heces que contengan dicho parásito, antes debe haberse llevado a la boca algún animal o carne cruda que lo contuviera. Si el gato se mantiene en casa y se alimenta de forma controlada, no hay ningún problema.
La única manera de que un gato transmita la enfermedad, es a través de sus heces y para eso, antes tienen que ocurrir una serie de sucesos muy improbables, fácilmente evitables y casi imposibles que se den juntos:
1.- Que la mujer embarazada no haya estado antes en contacto con dicho parásito. Para eso se hacen unos análisis, si la embarazada da positivo, no hay ningún riesgo de que vuelva a contraerla. Clama al cielo que algunos médicos te hablen de abandonar a los gatos sin ni siquiera hacerte unos análisis. Pero tranquila, si estos dan negativo tampoco hay ningún problema, sigamos leyendo.
2.- Puedes hacerle también unos análisis al gato para comprobar si es positivo, solo un 2% de la población felina es positivo en toxoplasmosis, pero no solo eso, sino que además tiene que estar de forma activa. Para saberlo hay que analizar sus deposiciones. El tiempo en el que un gato puede transmitir la enfermedad es únicamente de dos semanas a lo largo de toda su vida. Este tiempo tiene que coincidir con el embarazo. Digamos que es más fácil que salgamos mañana mismo de la crisis a que alguien pueda contraer la toxoplasmosis a través de las heces de un gato.
3.- Además tienen que pasar al menos 24 horas para que las heces de los gatos supongan un riesgo. Basta con que alguien limpie el arenero dos veces al día.
4.- El paso final, es que toquemos directamente las heces con las manos desnudas y nos la llevemos a la boca. Con ponernos guantes o que otra persona limpie por nosotros la arena donde defecan los gatos, solucionaremos el problema. Por supuesto, queda prohibida la coprofagia.
Como ven, llevando una higiene correcta y evitando entrar en contacto directo con las heces, no hay ningún riesgo. Por desgracia, en algunas ocasiones no solo es la falta de información sino la falta de consideración que tienen algunas personas con los animales con los que viven la que hace que el embarazo se convierta en la excusa perfecta para abandonarlos. No solo por miedo a la toxoplasmosis, sino por falta de tiempo, espacio, excusas…
Por supuesto que todos quieren lo mejor para sus hijos, eso es indudable, por eso, es muy triste que la ignorancia o la desconsideración, hagan que irónicamente, la maternidad sea la excusa perfecta para abandonar a otro hijo, porque eso es precisamente en lo que se convierten los gatos o cualquier otro animal en el momento en el que decides compartir tu vida con ellos. No hagas que tus hijos no conozcan a quienes para ellos hubiesen sido sus hermanos ¿Cómo nos comportaríamos si en vez de un gato, estuviéramos hablando de otro hijo humano? Porque cuando quieres a alguien, remueves cielo y tierra para no fallarle nunca, sea de la especie que sea y la información siempre está ahí, solo hay que querer buscarla. Ser una buena madre, puede enseñar a tus hijos a respetar, incluso antes de haber nacido. Por favor, infórmate, nunca abandones y contribuye a recuperar la alegría de quienes un día lo perdieron todo. Si decides ser madre o padre adoptivo, pásate por la protectora. No compres, ADOPTA.





