El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha tomado la decisión de paralizar, de momento, la licitación del contrato de la línea marítima de interés público entre Ceuta y Algeciras.
El anuncio se publicaba ayer en la plataforma de contratación sin mayor memoria justificativa que aclare las causas, pero, sobre todo, las consecuencias de esta decisión.
La licitación publicada recogía la formación de gestionar esta ruta durante los próximos dos años, con un presupuesto estimado de 8,83 millones de euros -4,418 millones sin impuestos-.
Lo recogido en los pliegos no ha estado exento de polémica toda vez que formaciones como MDyC se dirigieron incluso al ministerio para atender el riesgo de pérdida de bonificaciones, instando a reconsiderar los precios fijados en los trayectos.
Es, el de la ruta del Estrecho, un servicio clave para los ceutíes, un servicio esencial que no se puede ver afectado en ningún momento por vacíos o informaciones poco detalladas.
No puede haber resquicio alguno, ni tampoco dudas a la hora de garantizar la conectividad con la Península. Por eso, el anuncio recogido debería haber sido más detallado para evitar consideraciones que puedan inducir a pensamientos erráticos.






