Ha sido el mismo modus operandi, pero esta vez en el Sarchal. Individuos en moto de agua, matriculada en Marruecos, que huyen dejando el vehículo acuático en el arenal nada más embarrancarlo en Ceuta.
La Guardia Civil tuvo que intervenir este lunes en esta zona, una semana después de que hiciera la misma gestión por otro suceso similar ocurrido a la altura de la playa de la Potabilizadora, en donde no constan detenidos.
En aquel suceso, tres personas escaparon. Ahora, de acuerdo con las pesquisas que maneja el Instituto Armado, son dos las que habrían huido.
Pase con piloto o cooperativa
En ambos sucesos la moto acuática figura como matriculada en Marruecos. Puede tratarse de un piloto que escapa junto al inmigrante y opta por perder el elemento que facilita ese pase o una particular cooperativa.
Es decir, que todos los ocupantes son sin papeles que se ponen de acuerdo para hacerse con una moto de agua y emprender ruta clandestina a Ceuta.
Los dos episodios, ocurridos con una semana de diferencia, están bajo investigación del Instituto Armado, vinculados al negocio explotado por algunos individuos para el pase de personas a cambio de dinero.
Un negocio redondo, pero peligroso
Quienes están detrás de los pases en moto de agua son artífices de un negocio redondo, pero también muy peligroso.
Explotan a las personas a las que cobran un dinero por facilitar su llegada a Ceuta, pero no tienen miramiento a la hora de obligarles a saltar al mar si ven que pueden ser detenidos por las fuerzas de seguridad.
Ha habido muertes, también casos de desaparecidos por culpa de la acción de pilotos criminales que explotan esta ruta de pase.
Tanto Marruecos como España no solo se vieron obligados a reforzar sus controles en el mar por estas prácticas, sino que también actuaron normativamente sobre las medidas existentes para poder pilotar uno de estos vehículos acuáticos, buscando así poner cuantiosas trabas a su manejo, posesión y utilización.
Vídeos que recogen estos pases clandestinos
Las llegadas de motos de agua para cargar a inmigrantes se graban en vídeos, teléfono móvil en mano, que, con su publicación, buscan dar visibilidad a una realidad que no encuentra fin.
En Marruecos se han hecho grabaciones de recogidas de estas personas que esperan en los arenales hasta ver la moto de agua para correr hacia ella, subirse y escapar.






