El número de inmigrantes irregulares detectados en las fronteras de Ceuta y Melilla durante los cuatro primeros meses de este año ascendió a 2.250, cifra que representa un aumento del 208% respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos difundidos este miércoles por la Agencia Europea de Control de Fronteras (Frontex),

que también anuncia un incremento de la presión migratoria para el verano. En el conjunto de la UE, Frontex alerta de un “incremento drástico” de la presión migratoria, ya que el número de inmigrantes irregulares detectados durante el primer cuatrimestre de 2014 se ha triplicado respecto al año anterior, hasta alcanzar los 42.000. Se trata de la segunda cifra más alta de los últimos 7 años, sólo superada en 2011 por la primavera árabe, y que la Agencia atribuye a los conflictos y el deterioro de la situación en los países de origen, en particular en el Cuerno de África. La mayor subida se concentra en la ruta del Mediterráneo central entre Libia e Italia.
 “Teniendo en cuenta el incremento de llegadas durante los cuatro primeros meses, es fácil prever que en verano, cuando la situación mejorará para la navegación marítima, se incrementen el número de llegadas y por tanto se incrementen también las tragedias” porque los inmigrantes están utilizando barcas muy frágiles, ha avisado el director adjunto de Frontex, el español Gil Arias Fernández.
En el caso de Ceuta y Melilla, Arias Fernández ha atribuido el fuerte aumento de la presión migratoria “al incremento de actividades por parte de las autoridades españolas y marroquíes en patrullas marítimas (conjuntas), pero sobre todo de las autoridades marroquíes para evitar las salidas desde sus costas y por consiguiente los inmigrantes han elegido el intentar sobrepasar las vallas como una alternativa”.
A su juicio, una operación de Frontex en las vallas de Ceuta y Melilla aportaría “poco valor añadido” ya que no podría realizar labores de detección temprana o salvamento, que sólo se llevan a cabo en las fronteras marítimas. Únicamente podría colaborar en la identificación de los inmigrantes, pero “las autoridades españolas nunca se han acercado a Frontex para pedir una operación conjunta allí”.
La Agencia de Control de Fronteras ya ayuda a España en tres operaciones en las que coordina medios europeos: Hera, entre las costas africanas y las islas Canarias; Índalo, en las costas de Levante y Andalucía; y Minerva, durante los meses del verano, cuando se produce la operación de paso del estrecho. En estas rutas, la presión migratoria durante los primeros meses de 2014 es “estable”, aunque no ha decrecido respecto al año anterior.
De acuerdo con los datos de Frontex, la mayoría de los inmigrantes irregulares detectados proceden de Siria y Eritrea y viajan a la UE desde Libia, donde la situación de seguridad sigue deteriorándose. Las entrevistas realizadas por la Agencia entre estos inmigrantes revelan que hay muchos más en Libia esperando salir hacia Italia en pequeñas barcas de pesca. También se ha detectado un incremento la presión migratoria en el mar Egeo.
Frontex atribuye el aumento en la UE de inmigrantes procedentes de Eritrea al endurecimiento de la política migratoria introducida desde principios de año por Israel, que era el destino preferido para los eritreos. Por eso augura que en los próximos meses aumentará también el flujo de inmigrantes procedentes de Etiopía o Somalia.