La Fiscalía de Menores intervino en cuatro casos de absentismo escolar de los doce que investigó inicialmente, después de haber sido advertida por las direcciones de distintos centros educativos. Son datos correspondientes a 2012, que recogen la acción que, en materia de lucha contra el absentismo escolar, se lleva a cabo a nivel judicial.
Para que la Fiscalía actúe se tiene que recibir denuncia de la dirección del centro en donde se haya producido ausencias continuadas de menores. De esta manera el órgano judicial pueda llamar a los padres o tutores del menor y advertirles de que si los menores no van al colegio se podrá actuar sobre ellos.
Si la actitud del padre persiste y el menor continúa faltando de manera injustificada, tras pasar dos meses, el fiscal puede actuar, llamando a declarar a los padres e incluso tomándoles declaración en calidad de imputados, procediéndose a la denuncia en el juzgado.
Detrás de los casos de absentismo escolar hay, en ocasiones, auténticas situaciones de falta de control por parte de los padres. No obstante, en otros casos, lo que sucede es que los progenitores se confiesan imposibles de vigilar a sus pupilos, controlar sus entradas en los centros y se convierten, en el fondo, en víctimas de unos hijos que imponen sus normas. Es de tal complejidad controlar esta problemática que buena parte de las acciones judiciales emprendidas terminan sobreseidas.
La Policía Local es la encargada de controlar que no se produce absentismo escolar y que los menores acuden a los centros. La labor de las patrullas es detectar zonas en las que estos menores puedan concentrarse en horario de escuela para dar aviso a sus padres.
Uno de los puntos en los que la Policía ha intervenido en más de una ocasión ha sido los barracones del Sardinero, en donde acostumbran a pasar las horas adolescentes consumiendo estupefacientes en vez de asistir a las clases. Estos hechos han sido denunciados en varios reportajes por ‘El Faro’, provocando que la Policía acuda, sorprenda a los menores e informe a sus progenitores. Ahí termina una labor policial que se repite una y otra vez, ya que los adolescentes vuelven a repetir sus acciones, propias de hogares desestructurados, sin importarles ni la acción paterna ni la más que probable judicial.
La Ciudad financia actividades contra el fracaso
Presidente y consejeros aprobaron el pasado año una subvención de 40.000 euros para Intercultura. Con ese dinero, la Ciudad apoya sus actividades contra el fracaso y el absentismo escolar en las barriadas Príncipe Alfonso, Príncipe Felipe, Los Rosales y Juan Carlos I. Además de actividades relacionadas con la educación, Intercultura también pone en marcha iniciativas para el intercambio de información y conocimiento entre las diferentes comunidades que viven en Ceuta. Esta actuación forma parte de las actuaciones que se ponen en marcha para evitar situaciones de fracaso y absentismo en centros.