Decenas de fieles acompañaron ayer, a primera hora de la mañana, a la Virgen de los Dolores en el Rosario de la Aurora convocado por la Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado (Medinaceli) y María Santísima de los Dolores.
El solemne acto, que coincidía con la festividad de los Dolores Gloriosos de María, comenzó a las 8:00 y contó con la participación de numerosos devotos, que secundaron a la imagen titular en su recorrido por las calles cercanas a la Casa de Hermandad donde ha permanecido toda la semana.
El Rosario de la Aurora ponía fin ayer a una semana plagada de actos en la Hermandad del Medinaceli. Un día antes, el sábado, se había celebrado el Devoto Besamanos de la Virgen de los Dolores, que contó también con una gran participación de fieles. Ese mismo día también se ofició la misa.
La semana pasada estuvo presidida por el Triduo en honor a la titular de la corporación, unos cultos que desarrollaron desde el jueves en la Casa de Hermandad situada en la Avenida de Otero. El rezo del Santo rosario se desarrolló, entre el 12 y el 14 de septiembre, entre las 19:30 y la Eucaristía, a las 20:00. La ceremonia fue oficiada por el capellán castrense, Juan José Hidalgo González.
Concluidos los principales actos religiosos programados, las sagradas imágenes continuarán unos días más –casi toda la semana– en la Casa de Hermandad y después regresarán al barrio del Príncipe, su lugar habitual.
El Medinaceli culminará así unas jornadas en las que los ceutíes han vuelto a demostrar su pasión y la devoción hacia las dos imágenes titulares. A principios de semana, desde la propia Hermandad se reconocía la satisfacción por la acogida que los fieles estaban brindado a éstas, que definieron como “un reguero constante de ceutíes” hasta la Casa de Hermandad, circunstancia que atribuyeron a la facilidad para llegar hasta esa sede, en contraste con los problemas que acarrea desplazarse hasta la barriada del Príncipe para poder acercarse hasta las imágenes.







