Tras recibir la noticia del fallecimiento del periodista Jesús Quintero varios amigos me acaban de preguntar cuál es la clave de éxito que, tanto en la radio como en la televisión, él alcanzó. De manera rápida les acabo de responder que, a mi juicio, su eficacia comunicativa residía, al menos, en su habilidad para estar pendientes de los interlocutores, en concederles el protagonismo y, en dejarlos hablar. Gracias a sus oportunas y a veces largas pausas, permitía que sus preguntas fueran parecidas a las que muchos de los oyentes les hubiéramos hecho. Sus entrevistas nos servían para acercarnos y para alejarnos de la vida de los otros, para penetrar en nuestro interior e, incluso, para contemplarnos desde fuera. Nos hacían pensar y reflexionar, sentir y emocionarnos, disfrutar y sufrir, llorar y reír, y, en cierta medida, nos ayudaban para que humanizáramos nuestras relaciones, aunque a veces la usáramos para deshumanizar a la sociedad. En mi opinión, poseía una singular habilidad para elegir a unos interlocutores que, parecidos o diferentes a nosotros, expresaran nuestras recónditas aspiraciones.
En resumen, ha muerto un gran profesional que tuvo la capacidad para hacer visibles esas personas que piensan, hablan y, sobre todo sienten como muchos de nosotros. Que descanse en paz.
El rey de Marruecos, Mohammed VI, llegó este lunes por la tarde a la ciudad…
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) ha lanzado una campaña para exigir verdad,…
El Parque Marítimo del Mediterráneo de Ceuta inaugurará este viernes 29 de mayo una nueva…
La comunidad musulmana celebra este miércoles una de las fechas más importantes de su calendario…
Un vídeo publicado en el canal Chouf TV de Marruecos ha terminado viralizándose por la…
El nuevo real decreto que reforma el copago farmacéutico ha entrado en vigor tras su…