Son siempre las mismas técnicas. Extorsiones, amenazas, difusión de vídeos que recogen humillaciones o muestran a sicarios con armas de fuego… En la época de la operación Plomo, en plena explosión a tiros en Ceuta entre las bandas de Piolín y Tayena, la guerra psicológica, la del miedo, se peleó en Instagram y con la difusión masiva de audios.
Los implicados en aquel enfrentamiento sin medida que dejó varios muertos llenaron los WhatsApp de media Ceuta con mensajes que corrían como la pólvora. Existía un interés en hacerlo, se buscaba quebrar la efectividad policial.
Igual que entonces, ahora están circulando cuantiosos vídeos muy violentos, en los que las víctimas son humilladas, golpeadas, desnudadas y amenazadas con la pérdida de sus vidas.
Vídeos con mensajes directos, en los que se cita a personas con nombres y apellidos, y que son protagonizados por sicarios con acento sudamericano. Al menos así se presentan.
La Policía Nacional no ha pasado por alto esta marabunta de contenidos coincidentes precisamente con los disparos y quemas acontecidas en estas dos últimas semanas tanto en Ceuta como en puntos de la Costa del Sol y la Bajadilla de Algeciras. No descartan nada.
De hecho, están investigando todo: la coincidencia en la autoría de esos ataques, además del empleo en los mismos tanto de armas cortas como largas, sin descartarse el uso de un fusil de asalto.
Los hay, la Policía lo sabe, a pesar de los decomisos de este tipo de fusiles en otras operaciones siguen manejándose en el mercado asociado a la delincuencia más violenta.
Según fuentes policiales consultadas por El Faro, los grupos de investigación a los que se les ha encomendado esclarecer esta cadena de episodios con relaciones entre Ceuta y la Costa del Sol están analizando el origen de esas grabaciones, así como las circunstancias que las rodean.
La fecha, los escenarios, las víctimas y por qué se ha producido, precisamente ahora, esa masiva difusión de estos contenidos, cuando recogen acciones denigrantes para las víctimas de esas palizas, mostrando sus rostros ensangrentados y mentando a familiares.
A pie de calle, se ha aumentado la presencia de la UPR en la barriada del Príncipe tras la cadena de disparos masivos que tenían una clara intencionalidad y que se efectuaron por parte de individuos que acudieron a los puntos marcados en motos.
Las usan sin estar marcadas y procedentes del mercado del robo, tras haberlas alterado para dificultar su identificación y localización del origen.
Fueron 4 episodios en 72 horas, coincidentes en el empleo de las mismas armas de fuego y en la simbología que quería demostrarse
La Policía Nacional investiga, mientras en la calle aumenta esa mezcla de rumores con datos fundamentados de qué es lo que está pasando y cuál es el origen de una auténtica guerra sin cuartel.
Esta quiebra en la seguridad tiene un foco común, un único origen.
Son hechos que preocupan a los vecinos más próximos porque temen que pueda verse afectado un inocente.
El fútbol femenino en Ceuta celebra un nuevo hito en su crecimiento con la proclamación…
Una mujer ha ingresado en el Hospital Universitario de Loma Colmenar tras ser herida por…
Marruecos ha llevado a cabo una operación en las zonas más próximas a Ceuta para…
El Museo de Ceuta ha acogido este viernes a las 19:00 horas la muestra ‘La…
Mientras el deporte en la ciudad autónoma continúa captando la atención de medio país a…
Tras la puesta en marcha del proceso de regularización extraordinario y ante la complejidad que…