El buque María Zambrano zarpa desde Ceuta hacia Algeciras en la mañana de este miércoles. A diferencia de sus labores habituales, esta vez se encarga de trasladar a un pasajero: un bebé recién nacido que necesita ser atendido en Cádiz.
Es la segunda evacuación que se produce en horas, tal y como confirma Salvamento Marítimo a este medio. Este desplazamiento extraordinario es producto de los estragos que provoca la borrasca Joseph, ahora Kristin. Las fuertes rachas de viento que azotan al Estrecho impiden el uso de los helicópteros, que son los medios que normalmente se utilizan en estos casos.
A pesar de contar con varias opciones, la más óptima ha sido la embarcación. La fuerza del temporal frena el tráfico del servicio, una prestación indispensable para atender a los pacientes que lo requieren.
Excepción
El uso de este barco es excepcional. Salvamento Marítimo, tras recibir el aviso desde el HUCE a las 4:37 de la madrugada, se puso en marcha en ese mismo momento sin dudarlo. Estudiaron en conjunto a qué vía debían recurrir para el traslado del bebé.
Ni el helicóptero medicalizado de Ceuta ni el del ente podían ser usados a causa de la circunstancia meteorológica actual. Tarifa tampoco pudo poner a disposición su medio por la misma razón. La agencia al servicio público también contactó con la Armada. El intento fue en vano.
Ofrecieron un patrullero, pero su tamaño era insuficiente para encarar un mar revuelto movido por los vientos. A ello se unía otra traba más. Se necesitaba más tiempo para alistar a tripulantes que navegasen en él.
La fuerza del viento determina los traslados. De hecho, alcanza en estos momentos una velocidad entre 60 y 80 nudos en el suroeste, según concretan desde Salvamento Marítimo.
Zambrano
El paso de la borrasca Joseph paraliza Ceuta. Al cierre de colegios, de comercios y de parques se suman los estragos que causa para prestar el servicio sanitario habitual. El temporal empuja al uso de alternativas
El Zambrano se presentó como la oportunidad real para asistir el traslado de emergencia del pequeño, que padeció sufrimiento fetal, una condición que se da en el parto cuando falta oxígeno. “Se decidió así porque estaba en Ceuta”, indican. “No puede pasar un medio más pequeño en estas condiciones”, detallan.
No solo se decantaron por esta vía por esos motivos. Era la que estaba más a mano. “Siempre se intenta hacerlo con la máxima rapidez posible con los medios que puedan actuar en estas situaciones, ya sean nuestros o de otros organismos. Al fin y al cabo, es una emergencia”, señalan.
Un remolcador
Finalmente se ha logrado que el bebé recién nacido pueda ser desplazado a Cádiz. Está ya a bordo del buque en compañía de un médico y de una enfermera para asegurar su asistencia durante la travesía.
El barco se ha convertido en un transporte sanitario ante la excepcionalidad de la borrasca. Es, en realidad, un remolcador que se utiliza como navío de salvamento. “Se usa también en cuestiones relacionadas con la seguridad”, manifiestan.
Aún no pueden decir con certeza si moverán el Zambrano de Algeciras a Ceuta. Tampoco saben si realmente es la primera vez que ocurre esto. Lo que sí pueden indicar es que “no es normal que se den dos casos tan similares uno tras otro”.
“Ha salido todo bien en principio”, han indicado. Gracias al buque, a la acción del HUCE y la de Salvamento Marítimo, el bebé recién nacido llega a puerto para ser asistido en el servicio andaluz.






