De nuevo ha vuelto a suceder. Nota oficial remitida por la Policía Nacional relacionado con el robo dentro de un vehículo. Lo protagonizaron unos menores. La Policía cuenta el servicio y termina su mensaje remitido a la prensa con una puntualización: identifica a los detenidos como marroquíes y residentes en el centro La Esperanza. Una estigmatización sin sentido en la que está incurriendo el CNP sin que todavía sepamos por qué motivo.
Y así es porque la vara de medir que aplica con determinado perfil de menor detenido no lo hace con el resto. ¿Acaso cuando la Policía detiene a menores caballas los señala como tal?, ¿acaso específica el nombre del colegio en el que están?... porque eso es lo que es La Esperanza, un centro de acogida-colegio-punto de inserción para los menores marroquíes que llegan a nuestra ciudad y que son objeto de un trabajo duro, complicado y constante llevado a cabo por los profesionales del Área de Menores. Si el CNP siguiera la misma práctica para todos los menores que son detenidos (la amplia mayoría son españoles y no marroquíes, por cierto) podría entender que es una forma de proceder sin distingos. Pero lo curioso es que no lo hace, únicamente señala a los MENA y hasta, en ocasiones, lo hace mal. A finales del pasado abril tuvimos un claro ejemplo con un menor detenido del que se dieron pelos y señales. De él se decía que era marroquí, de La Esperanza y además, para hacer más sangre, que era reincidente. Lo que nunca contó la Policía es que ese chico nunca fue el autor del robo. ¿Y saben por qué? Porque además de que la víctima no lo reconoció, a la hora de practicarse el suceso este chico estaba en su centro de referencia. Salvo que ya cuestionemos hasta las manifestaciones del director del colegio... ese chico no fue el ladrón, pero sí fue la víctima de un protagonismo inmerecido que quedó reflejado en una nota de prensa porque sí. En las altas esferas deberían recapacitar sobre este tipo de actitudes que en nada benefician a la sociedad y que no hacen sino desmerecer la imagen que pretende dar el CNP de cara a la sociedad. De los errores se aprende, de la cadena de errores... uno solo se disculpa. Esto no es un juego.





