España denegó el 68,5 por ciento de las solicitudes de asilo que examinó el año pasado, cuando recibió en torno a 15.000 peticiones y se pronunció sobre 3.000 casos, según los datos oficiales recogidos en el informe anual de CEAR, que denuncia el “alarmante retroceso” del derecho de refugio tanto a nivel nacional como europeo durante 2015.
El informe, presentado ayer, detalla que pese al incremento registrado en la cifra de peticiones de asilo, que pasaron de 5.947 en 2014 a 14.881 según los datos provisionales de Interior, España volvió a recibir el año pasado “un porcentaje ínfimo”, inferior al 1%, de todas las solicitudes presentadas en la Unión Europea. Se habla también de discriminación ya que los subsaharianos no pueden pedir asilo en las oficinas de Ceuta y Melilla porque ni siquiera pueden acercarse.





