Que nos mienten en multitud de ocasiones esta panda de canallas lo sabemos. Que lo hacían desde el minuto uno sobre la invasión de inmigrantes (90% marroquinos) lo intuíamos. Hoy, tenemos las certezas.
Ayer volví a sentir una incómoda sensación cuando oía las noticias y, lo que es peor, con un guion televisivo acompañado de pruebas de las mentiras ofrecidas por Sánchez y sus ministriles; sí, aquellos que en romería han ido viniendo a la ciudad.
Durante estos meses, el relato oficial del gobierno ha estado empeñado en vendernos la moto de “lo inesperado”, “la conjunción de factores”, “lo puntual”, “bulos de redes sociales” o “las mafias” … versión diseñada, supongo, por la pléyade de asesores pringaos de Moncloa al servicio de los oscuros intereses de Sánchez.
Por otra parte, y al mismo tiempo, intentan desprestigiar la figura del presidente de la ciudad, hoy por hoy en el corazón de la mayoría de los ceutíes como referente de la defensa de Ceuta.
Pero la verdad, como nuestras levanteras, se abre camino arrojando a la playa toda la mierda que acumula la mala política.
La Audiencia Nacional avanza y va dejando al descubierto las mentiras. Documentos y testimonios confirman lo que cualquiera podía intuir: que las autoridades sabían lo que venía y que había alertas tempranas e informes de todos los colores: verde guardia civil, azul policía nacional, rojo sin lacrar CNI…
No hubo sorpresa. Hubo pasividad calculada y un “colaborador necesario”, ese que -bajo su responsabilidad- creyó que el deber de proteger a los que quieren entrar era superior al deber de protección de nuestras fronteras.
¿Quién para tomar esa decisión sin la autorización de la Delegación del Gobierno o del Ministerio del Interior? ¿Quien para reinterpretar lo que llega por tierra andando? ¿Qué discutían policías y guardias? No había avalancha, había una gran multitud. Las carreras se produjeron al cruzar la puerta y la indicación de «para la ciudad». Él solito se convirtió en el “chef d-l-frontière”.
Los políticos socialistas actuales nos provocan, en la mayoría de los ceutíes hartazgo y nauseas, al ver como los que debían protegernos han mirado para otro lado, ignorando las advertencias y dejándonos vendidos ante una presión migratoria insostenible.
Mientras que el delegado gubernamental trataba de maquillar la crisis y consensuaba una declaración con Madrid (al tiempo que su propio destino fuera de la ciudad, supongo), los mandos policiales describían una realidad paralela: gendarmes guiando el flujo de personas hacia Ceuta, otros de brazos cruzados, el “bacha” de Villacastillejos por allí, el wali y el chef de la policía de Tetuan también… una feria. Y en el mar barcos de la royal marroquina. Para que después haya quien se ofende si hablas de invasión. Podemitas y sus versiones punto cero más a la izquierda que tanto daño nos hacen, esos de la “crisis migratoria” ... ¡No hay más tontos porque hasta la estulticia tiene cupo y el nuestro está agotado!
"La impertinencia de esta columna no es el ataque, es la memoria y el dolor ante los acontecimientos y las soluciones que plantea un gobierno desnortado. Y los ceutíes tenemos memoria, la suficiente como para no comulgar con ruedas de molino, o lo que es lo mismo, con la reconversión del partido socialista en una marca blanca de la izquierda"
El problema de mentirnos es que somos quien sufrimos los servicios de acogida desbordados, la proliferación de campamentos urbanos, la asfixia económica, la incertidumbre de nuestro futuro… y la temida brecha social; mientras tanto, este gobierno se ha enrocado en una burocracia absurda para combatir lo extraordinario con herramientas ordinarias, léase las de tipo legal y administrativas. Cuando las mujeres le preguntaron al mando único en una visita que «cómo iban a entregar las resoluciones de expulsión» este respondió que «si no los encontraban pues en el BOE» … yo no sé si lo de una hora menos es algo temporal (por ser de Arucas, Canarias) o un estado mental permanente, que es que algunos lo llevan escrito en la sonrisa.
La impertinencia de esta columna no es el ataque, es la memoria y el dolor ante los acontecimientos y las soluciones que plantea un gobierno desnortado. Y los ceutíes tenemos memoria, la suficiente como para no comulgar con ruedas de molino, o lo que es lo mismo con la reconversión del partido socialista en una marca blanca de la izquierda.
¿A quien quieren engañar ahora?






