El que fuera el primer español en presidir el Parlamento Europeo solicita una política migratoria para la Unión

Expresidente del Parlamento Europeo, Ministro en la primera legislatura de Felipe González y, ahora, presidente de la Fundación Internacional Yehudi Menuhin. Europeista convencido, Enrique Barón visita con el programa MUS-E una Ceuta que, asegura Juan Vivas, buscaría confirmar con la entrada en la Unión Aduanera una “vocación de Europa” con la que, como poco, comparte dramas: fronteras e inmigración.

–¿Cuáles son los objetivos del programa MUS-E?

– Llevar el arte a las escuelas aplicando un método pedagógico que creó el gran compositor Zoltán Kodály. No sólo es que aprendan música, llevamos desde teatro hasta capoeira. Queremos ayudar a que vayan desarrollando su carácter, especialmente en barrios con situaciones complejas de integración, exclusión, marginación…

– Es muy activo en Ceuta y Melilla.

– Son dos ciudades que tienen un valor extraordinario para este proyecto porque hay un encuentro complejo de culturas. Sistemáticamente se plantea su enfrentamiento y hay que tener la capacidad de demostrar que es un enriquecimiento mutuo. Nos sentimos muy orgullosos, por ejemplo, de que el programa MUS-E esté presente en un sitio como El Príncipe.

– Usted fue Ministro de Transportes, Turismo y Comunicaciones en España en la primera legislatura socialista. ¿Cómo han avanzado las comunicaciones de Ceuta con la península desde entonces?

– He estado en Ceuta en algunas ocasiones, en helicóptero y en ferry. El lugar cuenta con una serie de condicionamientos muy difíciles de someter pero mi experiencia es que funciona bien.

“Con las porteadoras se plantea un problema de consecuencias dramáticas; hay que intentar resolverlo”

– ¿Cómo ve la situación de la frontera de Ceuta?

– Dentro de las buenas relaciones con el vecino marroquí hay un contencioso. Lo que sí es cierto es que la conexión de Ceuta con Marruecos desde el punto de vista económico es muy intensa, sobretodo en el paso.

Con las porteadoras se plantea un problema de consecuencias dramáticas. Hay que hacer todos los intentos por resolverlo de manera civil. Debemos tener en cuenta la importancia de las relaciones entre la Unión Europea y Marruecos y no hay que olvidar que Ceuta es frontera no sólo española, sino de Europa.

– Ha desarrollado la mayoría de su carrera política en el Parlamento Europeo, el cual llegó a presidir en 1992. ¿Se parece esta Europa a la Europa que ustedes soñaron?

– Yo me hice europeista en el 62 y entonces era absolutamente impensable. Esos sueños se han convertido en realidad. Todavía Europa es una construcción en obras y estamos haciendo algo que es lo más noble que hemos podido hacer: una Europa en paz, unida y con una prosperidad que nunca había conocido, aunque no es ideal.

En el proceso de globalización, que todavía no ha conseguido ser una globalización con normas, hay algunos que están retrocediendo, principalmente el que siempre ha sido nuestro mayor aliado: Estados Unidos.

“Antes de la integración de Ceuta en la Unión Aduanera hay que hacer una valoración cuidadosa”

– ¿Cómo abordamos el problema de la inmigración?

– En relación con Ceuta y con África creo que hay dos elementos que nos van a acompañar y requieren una política migratoria. Europa tiene una demografía sin reposición generacional; hace falta gente joven y eso nos plantea la necesidad de hacer una política inmigratoria activa.

En Europa, desde la Comisión y las instituciones, el ejemplo español se toma muy en cuenta, primero porque hemos sido un país que ha conocido el mayor aumento de población por inmigración de terceros países y segundo porque los hemos integrado sin tensiones especiales, desarrollando políticas activas y de vecindad con países africanos del oeste del continente. Hay que seguir por ese camino: es desafío político, cultural y económico.

– ¿Qué opina de las devoluciones en caliente?

– Es uno de los temas mas díficiles de regular. La Unión Europea va avanzando poco a poco y está definiendo una política de frontera como pasa con todas las realidades estatales o regionales del mundo.

Hay intentar que las cosas se hagan de la forma más humana posible teniendo en cuenta que el acceso al territorio europeo no es indiscriminado, eso forma parte de lo que es la realidad de un estado y en el caso europeo de una comunidad de estados que tiene libertad interior de movimiento.

Es muy difícil conectar eso y hay que tener una política sistemática a aplicar con la máxima garantía de los derechos humanos.

– Ve posible la integración de Ceuta y Melilla en la Unión Aduanera sin que esto afecte al Régimen Económico Fiscal?

– Es un tema que se puede estudiar. Teniendo un régimen fiscal especial la integracion aduanera no es evidente. Se pueden estudiar fórmulas como las de los territorios insulares que ya existen, pero evidentemente la situación fiscal que pueden gozar las dos ciudades autónomas también está en su relacion con el continente.

Hay que valorar la realidad de dos ciudades que son desde el punto de vista del tráfico de mercancías mercados importantes que viven precisamente de eso. Hay que hacer una valoración cuidadosa y equilibrada.