Julio Peguero, ex director deportivo de la AD Ceuta, fue presentado ayer por el Recreativo de Huelva. Sin sorpresas.
Tras llamarnos mentirosos a los medios de comunicación y escudarse en “problemas personales” para abandonar el club caballa, con el que estaba comprometido por dos temporadas, Peguero dijo ayer que estaba viviendo su particular “Día de Reyes”.
En primer lugar me gustaría darle la enhorabuena por superar esos problemas personales, y en segundo desearle que disfrute ‘tapeando’ en Isla Cristina mientras se ríe de los aficionados del Ceuta, a esos que de verdad les importa el equipo y sufren, agonizando, por entrar en el play-off.
¿Alguien me puede explicar cómo no se le cae la cara de vergüenza a este hombre tras moldear un equipo y dejarlo, como vulgarmente se dice, en la estacada?
Además tiene los arrestos de salir en público muy contento, olvidando lo serio y digno que se puso para desmentir los rumores sobre su fichaje por el ‘Recre’, y demostrando así hasta dónde llega su ética (prefiero no hablar de su profesionalidad, esa de la que tambien se jactaba a gusto).
¿Y saben qué es lo mejor? Qué aquí no pasa nada.
Se destituye a un entrenador, Joao de Deus, que tenía al Ceuta en play-off. Aquí no pasa nada; Se recauda una ‘pasta’ en el partido Ceuta-Barça y no se hacen públicas las cuentas. Aquí no pasa nada; Y si el equipo se queda fuera del ascenso, otro fracaso más, no lo duden, más millones para la próxima temporada y aquí, por supuesto, no habrá pasado nada.
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