Patrulleras de la Guardia Civil encontraron en la mañana de ayer a cuatro inmigrantes subsaharianos en la zona del Desnarigado. Tenían la ropa mojada y uno de ellos presentaba síntomas de hipotermia, por lo que tuvo que ser trasladado al Hospital. La Benemérita sospecha que los sin papeles pudieron ser introducidos por alguna embarcación que los habría aproximado a la playa de la Potabilizadora, dándose después a la fuga. El hecho es que las unidades del Instituto Armado no detectaron movimiento sospechoso alguno, encontrando a los inmigrantes cuando estaban ya en la costa.
Tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional saben de la dedicación de algunos marroquíes a estas prácticas, haciendo uso de motos de agua y de embarcaciones de pesca que pasan desapercibidas entre las que se dedican realmente a estos menesteres. En el caso de marras, todo apunta a que el grupo de subsaharianos habría llegado con la ayuda de otras personas hasta la costa, previo pago de una cantidad que suele rondar los 300 euros por cabeza, eligiéndose una playa más apartada, buscando de esta manera burlar la vigilancia.
Según datos facilitados por la Delegación del Gobierno, en los primeros siete meses de este año se han producido 874 entradas de inmigrantes por vía marítima; cifras que prácticamente duplican las que se registraron en 2012, aunque la presión no llega a la producida en los años anteriores en los que la cooperación transfronteriza marroquí era prácticamente inexistente.






