Varios jóvenes que tapaban sus cabezas con capuchas y armados con bates de béisbol intentaron llevar a cabo una agresión a la altura de la calle Real 90, persiguiendo de esta guisa a otros jóvenes. Las llamadas de los vecinos, que escucharon los gritos, sirvieron de alerta para que patrullas de la Policía Local se acercaran hasta la zona lo que hizo que no se consumara dicha agresión. No se ha tenido constancia de la práctica de detenciones, ya que los implicados en esta persecución se dieron a la fuga.
Según los vecinos los protagonistas de este enfrentamiento venían gritándose y amenazándose desde varias calles atrás. Los jóvenes que iban armados con los bates arrojaban también cristales contra otros que intentaban la fuga.





