“El teatro es un sitio de culto; el ruido de móviles molesta mucho”

El Teatro del Revellín acoge, desde las 21:00 horas, Lúcido, una obra que está cosechando éxito allá por donde va. Miranda explica el motivo Atiende Itziar Miranda a El Faro mientras viaja en tren rumbo a Andalucía para, desde allí, saltar hasta Ceuta, donde esta noche dará vida a Lucrecia en Lúcido, una obra de Rafael Spregelburd dirigida por Amelia Ochandiano. Habla con claridad, inteligencia e ilusión, armas que, a partir de las 21:00 horas, desplegará, junto a su enorme talento, en el Teatro del Revellín.
–Disculpe de antemano por si me equivoco pero en la primera impresión he notado que está muy ilusionada con la gira.
–No falla, tranquilo. Estamos felices porque la gira está siendo muy bonita, con un buen público y con críticas favorables. Está yendo tan bien que toda la compañía está teniendo un momento dulce gracias a Lúcido. Todas las ciudades se quedan en la memoria pero recuerdo especialmente la actuación en el Teatro Valle Inclán, en Madrid, donde agotamos semanas antes de la función, y donde notamos un calor magnífico, conmovedor.
–Sin embargo, antes he recordado esa obra maestra de Fernán Gómez, El viaje a ninguna parte, y me ha parecido que la familia del teatro está poco más o menos que en la misma situación que en la época narrada.
–Pues sí, así estamos otra vez. El sacrificio que hacen muchas personas del teatro es inmenso para luego no obtener resultados. La situación es muy difícil. A la familia del teatro nos lo están poniendo muy difícil pero no van a poder con nosotros. Tenemos que echar toda la carne en el asador para que el teatro no sea tan difícil de hacer. Una de las cosas que más pena me da es saber que hay gente que quisiera vernos actuar pero que no pueden hacerlo porque no tienen dinero. Esto me ha pasado y es muy triste.
–Cuando acusa a terceros, ¿a quién se refiere?
–A nadie en concreto sino a la situación en general, a la crisis económica que atravesamos.
–Hace unos días, José María Pou pidió en el vallisoletano Teatro Calderón y desde el mismo escenario respeto para los actores y espectadores ante las repetidas llamadas de varios teléfonos y a mí me gustaría conocer su opinión al respecto.
–Estoy completamente de acuerdo con Pou, una cosa es un despiste de un espectador puntual y otra lo que ocurre muchas veces. El teatro tiene que ser un sitio de culto e igual que a un sacerdote no le gustaría que sonara el móvil en misa, a un actor le pasa lo mismo en una función. Representar es un ritual, un ejercicio muy íntimo y el ruido es muy molesto. También perjudica al espectador, que se está metiendo en una historia y la llamada de un móvil le puede sacar fuera directamente y romper la magia. Pedir respeto no es un capricho, es algo muy necesario.
–Leo en las críticas, entre otras valoraciones, que Lúcido es una obra sorprendente, ¿por qué?
–Sólo puedo contar que lo sorprendente de esta obra es que lo que aparentemente viene a buscar Lucrecia supone una sorpresa para su madre, porque no se lo espera, pero también para ella misma porque lo que encuentra es algo muy diferente a lo que creía. Es una obra llena de misterios. Es un melodrama familiar en tono de comedia de suspense, con puntos policiacos, un historia que te lleva a lugares muy profundos del ser humano.
–¿No considera que esto es muy complicado, es decir, que mezclar la realidad con el mundo onírico exige nutrirse de un gran talento?
–Exacto. Totalmente de acuerdo. Tanto la obra de Rafael Spregelburd como la dirección de Amelia Ochandiano son dos prodigios en este sentido porque consiguen llevar al espectador donde ellos quieren y eso sin que tú te des cuenta. Esto es una sensación preciosa. La gente que vaya esta noche se dará cuenta de que es verdad lo que digo.
–¿La obra es única y exclusivamente para público adulto y con cierta base cultural?
–La pueden venir a ver personas a partir de seis o siete años. Más pequeños se los iban a pasar muy bien pero descubriendo este fascinante mundo desde otra perspectiva. Yo recuerdo ir al teatro con dos años, pasarlo pipa y eso que no me enteraría de nada. En cada edad se puede entender una cosa y aprender de diferente modo. Los adultos disfrutarán en un porcentaje muy grande.
–Una curiosidad, ¿se siente más cómoda en la televisión, donde está cosechando éxito y prestigio bien merecido, o en el teatro?
–Para mí lo perfecto es la mezcla de televisión, teatro y cine. Soy actriz en lo que me echen y me siento cómoda en todos los resgistros. Cambiar de Manolita (su personaje televisivo) a Lucrecia es algo que tengo muy asimilado. Hoy mismo (por ayer) me he levantado a las seis de la mañana, luego he hecho cinco secuencias con Manolita y mañana (por hoy) actúo como Lucrecia en Ceuta. Hay que estar concentrado y tener muchas ganas de jugar y entonces cambias de rol y de personaje sin traumas.

Entradas recientes

Moulay Hassan, el príncipe heredero de Marruecos que se prepara para ser rey

Moulay Hassan, príncipe heredero de Marruecos, cumple esta semana 23 años y se prepara para…

06/05/2026

¿Cómo será la llegada del crucero afectado por el brote de hantavirus a Canarias?

El Gobierno de España ha confirmado que el buque MV Hondius, afectado por un brote…

06/05/2026

Amplían la condena contra Rachid Lanjri a un año y medio de prisión

El Tribunal de Apelación de la ciudad de Tánger ha decidido endurecer la condena contra…

06/05/2026

El legado de Vicente Ferrer vuelve a Ceuta con un mensaje de esperanza y humanidad

La figura de Vicente Ferrer sigue muy presente en Ceuta más de dos décadas después…

06/05/2026

Serrall siempre en nuestros corazones: el barrio llora su pérdida

Hoy me dirijo a todos los vecinos y vecinas de nuestra barriada, con el profundo…

06/05/2026

Una avería obliga a desviar a Canarias el vuelo con dos pacientes afectados por hantavirus

Un avión ambulancia que trasladaba a dos pacientes procedentes del crucero MV Hondius, presuntamente afectados…

06/05/2026