La central denuncia “persecuciones”, aunque sin intención de empañar la campaña
Ayer comenzó la campaña electoral para las elecciones sindicales de la Administración local, justo el día en que el sindicato Unión Sindical Obrera (USO) anunció de modo oficial su inclusión en las listas. Atrás ha quedado una semana “difícil” en la que ha habido “persecuciones”, “coacciones” y “presiones” de “ciertas personas” que han intentado que no se produjera la concurrencia de USO a los comicios del 29-N.
Así lo anunció el número uno en la lista del sindicato, Manuel Benítez, que informó a continuación de que su deseo no era “empañar la campaña, pues ya habrá tiempo” de denunciar en los juzgados. Igualmente, y sin querer ofrecer nombres, Benítez señaló que no se trataba de “ni de entidades ni de siglas” concretas, sino de ciertas personas que “han intentado conculcar los derechos fundamentales”, lo que, admitió el candidato, le había provocado una enorme “sorpresa”.
Pero no era ayer un momento para la zozobra sino para lo contrario. La ocasión, la primera vez que el sindicato presenta una lista a las elecciones del Ayuntamiento, obligaba a la celebración. Y también al alivio. “Estuvimos reunidos con la mesa hasta la 20:30 del martes”, explicó Benítez. Finalmente, la mesa resolvió a favor de USO, que presentará una lista de 27 candidatos tras haberse caído dos debido a “formalismos legales”.
El cabeza de lista de USO, que admitió ser nuevo en el sindicalismo activo, aprovechó las preguntas de los periodistas para adelantar el grueso de su programa sindical: “La transparencia”, insistió varias veces. Otro de los puntos fuertes de USO, organización que cuenta con un 80% de afiliados procedentes de la Policía Local, fue la negación de la existencia de liberados. “La participación habrá de ser desde abajo hacia arriba”, explicó Benítez, para quien el sector de sindicalistas liberados “no llega a conocer realmente los problemas de los trabajadores”. Por último, Benítez anunció que desde USO pelearán para que se lleve a cabo un nuevo convenio, “el actual está obsoleto”, y una relación de puestos de trabajo (RPT) “más justa”.






