Nuestra Gramática distingue, de forma inequívoca, el significado de esquina y el de rincón; son conceptos opuestos que siempre usamos correctamente. Siempre, menos en el fútbol. En este caso, usamos mal el término; decimos “saque de esquina”, cuando, en realidad, deberíamos decir “saque de rincón”. El punto donde se coloca el balón, sería siempre el mismo, si bien, todo depende de dónde se coloque el jugador encargado del saque, y hacia dónde dispare. El saque de esquina se produciría en el caso de que el jugador, dando la espalda al campo, apuntara hacia los espectadores, y lanzara el balón sobre ellos, con riesgo, incluso, de golpear a alguno. Pero, si el jugador, conocedor del Reglamento, y consciente de su responsabilidad y de la Tarjeta del árbitro, se coloca de espalda a los espectadores, apunta hacia el interior del campo y dispara el balón hacia sus compañeros de equipo (o sea, como se ha hecho siempre) entones estamos, inequívocamente, ante un saque de rincón. Por supuesto que suena fatal, pero eso lo pule el tiempo con un barniz indeleble llamado costumbre que, en definitiva, es quien nos familiariza con las palabras y hace que lleguen a sonar bien.
Y si, además, no le hacemos un mal regate a la Gramática, mejor aún. Pero, no se preocupen, a esta alturas del partido, y de la liga, no voy a sugerir a nadie que cambie el hábito. Es curioso, esta simple reflexión, no se podría traducir al inglés. Ellos mezclan ambos conceptos, esquina y rincón, y los despachan con el nombre de “corner”, como si fuera la misma cosa. Es decir, que en Inglaterra, se ponga donde se ponga el jugador, y dispare a donde dispare, siempre será saque de corner. ¡Qué cosas!





