Comenzó el mes de mayo, mes mariano, y como ya es tradicional, todos los domingos tendrá lugar a primeras horas de la mañana el rezo del Rosario de la Aurora, que se realiza por las calles de Ceuta en un ambiente de sobriedad, devoción y recogimiento. En efecto, ayer fue la primera de la citas con esta práctica religiosa. En concreto, fueron dos las salidas procesionales con el rezo del Rosario de la Aurora que tuvieron lugar. Por un lado, a las 07.30 horas partía el Rosario de la Aurora desde la Iglesia de Santa Teresa, en Hadú. Media hora antes había hecho su salida procesional la comitiva del Rosario de Aurora que partió desde la Iglesia de Nuestra Señora de África, haciendo entrada en la calle Real, desde la calle ingenieros, en torno a las 07.30 horas. Este último Rosario de la Aurora estuvo presidido por el vicario general de Ceuta, Juan José Mateos.
En ambos casos, las comitivas finalmente regresaron a sus respectivos templos. La imagen mariana que encabezaba el Rosario de la Aurora que discurrió por el centro de la ciudad iba portada por mujeres, que en su mayoría eran las que componían la comitiva que acompañaba la salida procesional matutina.
A diferencia del rezo del Santo Rosario que se realiza habitualmente por las tardes en las iglesias de Ceuta, el Rosario de la Aurora se desarrolla en procesión que encabeza la imagen de la Virgen María y los fieles que la acompañan y que son dirigidos en el rezo, efectúan gran parte del recorrido cantando el rezo a la Virgen María.
Está previsto que todos los domingos del mes se haga el Rosario de la Aurora desde la Iglesia de Santa Teresa, aunque los próximos domingos también se partirá desde distintos templos, en horarios que los interesados podrán consultar en los lugares de culto. El próximo domingo será desde la Santa Iglesia Catedral, mientras que el siguiente será desde la Iglesia de San Francisco y el último domingo del mes desde la Iglesia de Nuestra Señora de Los Remedios.
Se trata sin duda de un acto de extraordinaria devoción que se ha convertido en una auténtica tradición en Ceuta y que, si bien ayer no tuvo excesiva participación -quizá por ser la primera del mes- lo cierto es que no cabe la menor duda de que a medida de que vayan sucediéndose los domingos del mes de mayo irán congregando a un mayor número de fieles en esta demostración de una gran fervor hacia la Virgen María.






