Incredulidad y sorpresa, cuando no estupor, nos han causado las declaraciones del delegado del Gobierno, en relación con algunas cuestiones relacionadas con el ámbito educativo. Resulta paradójica una apelación a la colaboración, a la vez que se desacredita a los sindicatos, se polemiza malintencionadamente y se vierten afirmaciones sencillamente inciertas.
Es rotundamente falso que los sindicatos hayamos estado silentes durante años. La nefasta, por inexistente, política de construcciones escolares de los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE, ha sido objeto de crítica permanente del movimiento sindical. La exigencia de una red de centros suficiente para albergar con dignidad a la población escolar, ha formado parte de todas las plataformas reivindicativas de los últimos quince años. La denuncia de las elevadas ratios (consecuencia directa de la insuficiencia de centros) ha sido “santo y seña” de todas las movilizaciones que sindicatos y Junta de Personal hemos promovido durante todo este tiempo. Su ignorancia sobre este incontrovertible hecho, fácilmente comprobable, pone de manifiesto el escaso interés mostrado por usted por los problemas educativos de nuestra ciudad, a pesar de haber sido diputado durante más de una década.
No es verdad, que los sindicatos no “arrimemos el hombro” cuando se trata de colaborar en cuestiones que pueden mejorar el funcionamiento del sistema educativo, en cualquiera de sus aspectos, y que puedan desembocar en mejora la calidad de la enseñanza que se imparte en esta ciudad. Algunos ejemplos:
- Puede repasar la cantidad de propuestas e iniciativas que, ante el Grupo de Trabajo para Ceuta y Melilla, hemos presentado y han salido adelante. Todo esto fue posible hasta que el actual ministerio “se cargo” al mencionado órgano, entendemos que con el objeto de que permanezcamos silentes.
- Puede preguntar en la Dirección Provincial sobre la colaboración persistente y eficaz en la planificación y distribución correcta de los cupos de profesorado.
- Recabe usted información sobre las aportaciones para diseñar una nueva oferta de formación profesional más atractiva y vinculada a los nichos de empleo de futuro.
- Podría usted informarse sobre el compromiso del profesorado para paliar con su esfuerzo las deficiencias de la descoordinada política de becas.
Con respecto al “derroche” en material escolar, estamos de acuerdo en que la dotación material en los centros escolares de Ceuta es magnífica. Lo que no compartimos con usted es la denominación. Para nosotros lo que usted llama derroche es inversión educativa. Es una cuestión de conceptos y de códigos. Nosotros entendemos que la educación no es almacenar niños en un determinado espacio (que cada vez se hace más pequeño) y funcionar con pizarra y tiza. Nuestra concepción de una educación de calidad nos lleva a pensar que en un mundo de nuevas tecnologías e informáticamente dependiente, nuestros alumnos debe recibir la mejor preparación posible para desenvolverse y competir en ese mundo y para el futuro que les espera y que, desde luego, eso no será posible mientras se piense que contar con material que pueda facilitar estos extremos se considere un derroche.
En cualquier caso, opinamos que la mejor forma de resolver los graves problemas educativos que nos acucian, no es generar polémicas estériles, sino asumir compromisos ciertos y trabajar duramente para materializarlos.






