Desde la UFP anuncian que tomarán medidas ante la “simulación de delito”
Dice que luchará hasta el final para mantener su honorabilidad intacta y que “al niño no le he tocado. No se me ocurriría hacer eso. Soy un agente de la autoridad y tengo que dar ejemplo. Es rotundamente falso”. Indignado y con el apoyo de la Unión Federal de Policías, el agente ha querido declarar públicamente que es “rotundamente falso de lo que se me está acusando y eso es algo muy grave que no va a quedar impune”.
Los hechos sucedieron el pasado viernes y fue ayer mismo cuando la familia del supuesto niño agredido decidió denunciar públicamente “el zarandeo y la bofetada al niño” al que explicaban que se le habían quedado secuelas y demostraban, denuncia en mano, que había iniciado un proceso judicial para “que se haga justicia porque al reprenderle por verle pegar a mi hermano me amenazó y a eso no hay derecho”. El agente acusado, ha dicho que simplemente le chistó para que se callara “porque estaba haciendo mucho ruido y mi madre está enferma y el niño simplemente se fué a casa, pero su hermano mayor vino hacia mí como un energúmeno y me amenazó gravemente incluso diciéndome que me iba a matar y que no le daba ningún miedo por ser policía”.
Asegura que inmediatamente acudió a la comisaría a poner una denuncia y que posteriormente la familia del chaval y el propio hermano mayor con el que tuvo en el enfrentamiento le pidió que retirara la denuncia “pero yo dije que no, porque parece que la policía molesta y no me voy a acobardar por las amenazas”. Dice que fue posteriormente cuando decidieron llevar al menor a una revisión médica “que atestigua que no hay secuelas físicas” y a interponer varias denuncias contra el agente: una por agresión a un menor y otra por amenazas al hermano mayor de éste”. El agente, indignado, dice que “llegaré hasta donde haga falta para defender mi profesionalidad y mi honorabilidad y este paso se ha dado como represalia por no retirar la denuncia y tengo testigos de lo que ha sucedido”. Por su parte, el secretario de organización de la UFP, Miguel Yugueros, ha dicho que se tomará alguna medida por considerar esta situación “una simulación de delito que no es cierto y contamos con testigos de lo que sucedió. de hecho, una vecina ya ha acudido a comisaríá a testificar”. El agente, asegura que “nunca pondría la mano encima a un niño y simplemente “le dije que se callara porque hacía mucho ruido, mi madre está enferma con diálisis y tiene el lupus y la tensión descontrolada y hoy mismo está en Urgencias”, explicó.






