Allí se trasladarán los residentes en otras instalaciones como La Puntilla para abaratar gastos y porque tendrá capacidad para 400 personas sin hogar
El desacuerdo entre Cruz Blanca y la Ciudad se resolverá de manera inmediata. Los problemas de agenda han obligado a la consejera a posponer para hoy la cita con el responsable de Cruz Blanca y le expondrá claramente que el convenio no va a poder incrementar el presupuesto de 100.000 euros estipulado en un primer momento “pero se buscarán formulas alternativas para reducir costes derivados de la atención de un centro en el que se alojan quince familias”, explico Rabea Mohamed asegurando que en ningún momento se ha suspendido el servicio y que las personas han seguido alojadas en el lugar. Será en octubre, cuando la consejera ha anunciado que esté abierto y en funcionamiento el nuevo albergue social de la Ciudad, para el que saldrá públicamente el pliego de condiciones para los equipamientos así como para la empresa que se ocupará de gestionarlo. “Las quince familias serán trasladas hasta el nuevo albergue ya que tendrá capacidad casi para 400 familias y para Cruz Blanca existe la posibilidad de optar a su gestión externa como es lógico”, apuntó Mohamed recordando la idea de que las instalaciones de la Puntilla donde se encuentra ahora el centro de acogida que atienden los franciscanos, son alquiladas y suponen un mayor gasto de mantenimiento para la entidad.






