El Murallas de Ceuta, tras su derrota por 3-0 en el feudo del CD Alcalá, está obligado a ganar este fin de semana si no quiere decirle prácticamente adiós a la Tercera División.
El equipo que entrena Paco Conejo, pese a la derrota, sigue a dos puntos de la zona tranquila, pero con un calendario bastante exigente por delante y, como siempre, dependiendo de lo que hagan sus rivales.
Lo que está claro es que el Murallas no se puede permitir un tropiezo en el partido que jugará el próximo sábado a las 12.00 horas en el ‘José Benoliel’.
Quedan tres partidos por delante con 9 puntos en juego que el equipo caballa tendrá que sumar sí o sí para evitar el descenso y repetir por tanto la historia de hace dos temporadas, cuando el cuadro naranja se estrenó en la categoría y descendió.
Antes de que acabe la liga, al Murallas sólo le queda un partido como visitante por delante, ante el Coria que, a día de hoy, se juega nada menos que asegurarse el cuarto puesto y por tanto plaza para el play-off de ascenso.
La temporada se acabará en el ‘José Benoliel’ ante el San Roque, un rival que en estos momentos no se juega nada, con la permanencia asegurada.
El primer obstáculo, por tanto, será este sábado, y con un contratiempo importante para los de Conejo, que no podrán contar con el sancionado Del Curto.






