El adolescente de 16 años, M.A., marroquí y residente en La Esperanza, que fue detenido por la Policía Nacional por su presunta relación con un robo con violencia que había ocurrido en el Príncipe, no ha sido reconocido en rueda como el autor de dicho delito.
Es más, a pesar de la acelerada difusión mediática del suceso (en la nota oficial de Jefatura Superior se destacó explícitamente que era un MENA residente de La Esperanza), se ha podido comprobar que en el momento en que se produjo ese robo, el adolescente se encontraba en el centro escolar asignado como referencia. Este detalle fue comprobado judicialmente antes de tomar la decisión de no adoptar medida alguna contra el chico. La suma de ambos factores: el hecho de no haber sido reconocido en rueda de reconocimiento por la víctima y reseñarse que en el momento del robo estaba en el centro escolar, ha servido para despejar dudas sobre la implicación de este MENA en un delito con el que no se le ha hallado conexión alguna.
Tal y como se había informado, se produjo efectivamente un robo de un bolso a una mujer cuando bajaba del autobús que le conducía a la barriada del Príncipe. La víctima tuvo que ser atendida de las lesiones sufridas al verse arrastrada. Tras la denuncia presentada, la Policía detuvo a M.A., que ya había sido vinculado con anterioridad con otros episodios delictivos. La diferencia está en que nada tenía que ver con los hechos ahora imputados.





