El titular del juzgado de Instrucción responsable no ha encontrado indicios de delito alguno y sostiene que todo lo sucedido se debió a un accidente fortuito.
La magistrada del juzgado de Instrucción número uno, que es el que se ha encargado de investigar la causa de los dos niños fallecidos el pasado mes de marzo en el Muelle de España tras caer el coche en el que viajaban al mar, ha decretado el archivo de la causa. La jueza entiende que no hay indicios suficientes de que la muerte de los pequeños se debiera a la comisión de algún tipo de delito y, por ello, ha dictado el auto de sobreseimiento provisional de la causa. De esta forma se elimina cualquier tipo de sospecha que se hubiera podido levantar y se aclara que lo sucedido se debió a un desgraciado accidente fortuito.
Para llegar a esta determinación la magistrada ha contado con diversas pruebas. Una de las más importantes ha sido un informe que la Guardia Civil elaboró al respecto y que le fue remitido justo antes de la Semana Santa. Según pudo saber este medio, en el mismo se vendría a reforzar la idea de que todo se debió a un accidente, tal y como ahora ha dicho la titular del órgano judicial. De lo analizado por la la Benemérita se desprendía que la madre que conducía el vehículo con sus dos hijos dentro se acercó hasta el filo del muelle, en las inmediaciones del ‘Rhone’, y se cayó al agua por motivos meramente casuales. Por eso mismo no habría indicios de que hubiera sucedido nada extraño que pudiera vincular lo ocurrido con una conducta voluntaria por parte de la conductora.
Por otro lado, la magistrada ha contado también con lo manifestado por los testigos del incidente, que al parecer no fue demasiado esclarecedor. Tal y como ‘El Faro’ adelantó en su día, éstos sólo habrían aportado que oyeron el ruido del vehículo al caer al agua, que posteriormente observaron a la madre de los dos pequeños pidiendo auxilio, alterada e intentando sumergirse, que algunos de ellos se tiraron al agua para intentar llegar al coche y sacar a los pequeños, pero que no pudieron alcanzar el fondo y que, finalmente, fueron la Guardia Civil y los Bomberos los que lograron recuperar los cuerpos de los dos hermanos de 4 y 5 años.
Aquella noche del día 19 de marzo de este año resultó ser auténticamente trágica y el suceso caló muy profundo en el seno de la sociedad ceutí. De hecho, el alcalde decretó un día de luto por la muerte de los dos pequeños.
Tras meses de dolor y dudas, la sombra de la culpabilidad penal desaparece de este desafortunado hecho con la decisión de la jueza, que sitúa lo sucedido en el marco de un accidente con un fatal desenlace.






