Martínez diferenció claramente ayer las posiciones que habían defendido Caballas por su lado y el PSOE por el otro en relación con el planteamiento efectuado por el ejecutivo en relación con el ajuste fiscal. Dijo claramente que ambos habían tenido posturas totalmente distintas y mientras alabó el interés que los localistas habían demostrado poniendo encima de la mesa una propuesta para apoyar las tesis gubernamentales, dijo no entender a los socialistas "instalados durante los últimos meses en una permanente demagogia".
Dijo que Caballas había condicionado su apoyo al ajuste fiscal del gobierno de Vivas a la implantación de bonificaciones en el recibo único de agua, saneamiento y recogida de residuos para todas las calles del tipo C, D y E. Comentó que esa reducción tras el planteamiento hecho por Caballas le obligó a abandonar la reunión que mantenía con los grupos de la oposición y consultar con el presidente de la Ciudad. De todas maneras, alertó sobre que el ejecutivo tenía más o menos un millón de euros de margen para negociar las posibles contrapropuestas de los partidos de la oposición. Una vez que se valoró con el presidente la posibilidad de dar salida a la idea de Caballas se abordó con Acemsa y con Servicios Tributarios el coste que tendría el acuerdo. Al final se estableció que de poner en marcha las bonificaciones de Caballas se reduciría la recaudación aproximadamente en un millón doscientos mil euros. Con todas las bendiciones conseguidas, el mismo Martínez aprovechó la comparecencia ante los medios de comunicación para significar que aceptaban el planteamiento del primer partido de la oposición.
Entre las razones que les habían llevado a adoptar el sí se encontraba por un lado que la medida afectada a una gran parte de nuestra ciudad y la segunda que tenía un impacto social importante.
Socialistas
En relación más concretamente con los socialistas reflejar que por parte de los mismos no se ha considerado pertinente la oferta de acuerdo y que desde el primer momento se mostraron en desacuerdo con el ajuste fiscal que el Gobierno había plantado encima de la mesa.
Y es que el mismo Martínez señaló que se había dado este paso de consultar antes con la oposición porque siempre ha sido una norma del equipo de gobierno que cuando se tratan temas que se consideran esenciales para el funcionamiento de la Ciudad se busca el mayor grado de consenso con todas las formaciones.






