El Gobierno se podría replantear el futuro de la expropiación del yacimiento arqueológico que apareció en las obras del Pasaje Fernández.
Carreira comentó ayer que cuando en el año 2012 se quiso registrar el subsuelo que se había expropiado, el registrador de la propiedad determinó que no se podía escritura un bien futuro, porque no olvidemos que la intención que tenía el equipo de gobierno era crear allí un museo. A pesar de las negociaciones que a lo largo de este tiempo se mantuvieron con la propiedad, lo cierto es que no se llegó a ningún acuerdo a este respecto. Ahora, lo que sucede es que además de la expropiación del subsuelo se obliga a la expropiación del suelo, por lo que ya no se está hablando de un millón setecientos mil euros que era la cantidad que figuraba en los presupuestos de este año para abonar a la empresa constructora Invercap, sino que la cifra cambia y se pasa a los cinco millones.
Esa cantidad, unido a otros cinco millones que costaría la construcción del Museo llevaría a los diez millones y lo que se debe estudiar por parte del Gobierno es si se está dispuesto a gastar esa cantidad ante la necesidad de priorizar, a lo mejor, otras acciones políticas en los próximos años.





