Sobre la deuda viva de la Ciudad Autónoma se ha discutido mucho en sesiones plenarias y también se ha hecho mucha demagogia por parte de los partidos de la oposición.
A pesar de continuas explicaciones sobre como la Ciudad Autónoma de Ceuta no se puede comparar, en cuanto a niveles de endeudamiento, con otras poblaciones parecidas, porque sus ingresos no son los mismos, sino superiores, también se ha jugado mucho con la demagogia desde la bancada de la oposición. Eso es igual que el no reconocimiento de que la situación financiera de la Ciudad no es la misma que hace tres años y que ahora mismo existe, dentro de la debidas consideraciones, una buena salud de la que no se gozaba hace treinta y seis meses. Pero a este punto no se ha llegado por el mero transcurrir del tiempo.
La base esencial de este edificio que se comenzó a construir hace tres años se llama Plan de Estabilidad, que no deja de ser un documento de obligado cumplimiento para el mismo Gobierno, que finaliza en el año 2020 y donde se recogen una serie de medidas que permitan la suficiencia financiera de la institución. Con ese Plan de Estabilidad hubo que tomar medidas de ahorro obligadas porque la crisis así lo exigía, pero, por supuesto, sin despidos, incrementando el dinero para los servicios sociales, cumpliendo con las obligaciones emanadas de los préstamos solicitados a las entidades bancarias, abonando los sueldos de los funcionarios y las cuotas de la Seguridad Social y manteniendo los servicios básicos cuyas competencias son del Ayuntamiento. Y a ese ahorro también se añadió el incremento de la ayuda por parte de la Administración General del Estado a partir de la llegada del presidente Mariano Rajoy. Con ese volumen se ha podido llegar a la situación actual, que sin lanzar las campañas al vuelo, se puede considerar, al menos, decente.
Y uno de esos puntos que establecía el Plan de Estabilidad era el pago de la deuda viva que había acumulado la Ciudad Autónoma. Pues bien, al final de la presente legislatura, el Gobierno del presidente Vivas habrá abonado casi cien millones de la mencionada deuda viva. El consejero de Hacienda, Economía y Recursos Humanos, Emilio Carreira, reconocía la semana pasada que durante el presente año 2014 se abonará un total de veintiséis millones setecientos mil euros, a lo que han de añadir treinta y un millones de euros correspondientes a 2015. Son cifras de hace siete días nada más. Pero el Plan de Estabilidad Presupuestaria tiene más recorrido y al menos se pagaron entre 2012 y 2013 unos cuarenta y cinco millones de euros.
El objetivo que se marcó en su momento es llegar al año 2020 con una deuda que sería prácticamente inexistente, pero ya dentro de un par de ejercicios, aproximadamente, el debido se habrá bajado a unos niveles considerados por los técnicos como situados en la media y que permitiría nuevamente volver a establecer la solicitud de créditos para la inversión en infraestructuras.
Se ha dicho en muchas ocasiones por el presidente Vivas que esa deuda a la que ha llegado la Ciudad Autónoma de Ceuta tiene su explicación en el esfuerzo inversor de su gobierno desde su llegada a la Presidencia para procurar la transformación de una ciudad que se había quedado anclada en décadas pasadas y que no muchos servicios no alcanzaban ni de lejos las medias nacionales a las que los ceutíes tienen el mismo derecho a disfrutar que el resto de nuestros compatriotas.
Pero también cabe recordar una segunda reflexión que el mismo presidente ha manifestado cuando se le ha preguntado por parte de los medios o se le ha acusado desde la oposición de una deuda que algunos han considerado desorbitada. Llegado a este punto, el jefe del ejecutivo indicaba que la capacidad de endeudamiento de una administración pública, de una empresa o de una familia debe medirse también por la capacidad de generar ingresos que tenga esa administración pública, esa empresa o esa familia. Y que la Ciudad Autónoma de Ceuta es el único Ayuntamiento de España, junto con Melilla que cuenta con un impuesto indirecto como es el IPSI que supone unos ingresos verdaderamente muy importantes para las arcas municipales.






