Lo dijo ayer el portavoz del Ejecutivo. Está próxima a anularse una prohibición que mantiene discriminadas a las empresas ceutíes y también melillenses, que no pueden exportar sus productos de origen animal a la Unión Europea. Esta prohibición, que se materializó hace cuatro años, llevó a la quiebra y desaparición de algunas empresas en las dos ciudades, en una injusta situación respecto a las que están implantadas en el resto del país. Pero esta prohibición podría tener sus días contados si cambia la normativa, algo en lo que trabajan intensamente los departamentos de Sanidad y Exteriores y que podría provocar un resurgimiento de una industria que, desde Ceuta, podría exportar al resto de España y también a los países comunitarios. Guillermo Martínez apuntaba ayer que las empresas de productos cárnicos podrían verse directamente beneficiadas y ojalá que otros sectores, como el de la pesca, puedan acogerse también.





