Ríos que iban a desembocar todos a la Plaza de Africa. Así parecía nuestra ciudad al anochecer de ayer, cuando cientos de ceutíes se acercaban hasta la misma puerta del Santuario de la Patrona para llevarle su ramo de flores en ese homenaje tradicional en la víspera de su festividad, de su salida a la calle para encontrarse con todos sus hijos. Hoy es uno de los días grandes del año en nuestra ciudad. Es cinco de agosto, festividad de la Virgen de Africa y bajo cuya advocación se organizan las fiestas patronales, una circunstancia que en muchas ocasiones nos olvidamos, pero que es una realidad que tenemos ahí y que no debemos ni podemos olvidar. A lo largo de una serie de horas los ceutíes tendrán a su Madre en la calle. Miles de plegarias, de fervor mariano alrededor de una imagen que lleva con nosotros casi seiscientos años. Es el día de la Virgen de Africa. Conmemorémoslo como se merece la Patrona y Alcaldesa Perpetua. Confiemos en que así sea.





