Lo que viene a decir el delegado ya lo verificaba, días atrás, el jefe superior de la Policía Nacional, Pedro Luis Mélida, quien consideró, en declaraciones a ‘El Faro’, que hoy por hoy el robo de este tipo de vehículos es el problema más grave al que se enfrentan en materia de seguridad ciudadana.
González Pérez, no obstante, huyó de cualquier matiz tremendista. De hecho dijo que él no se sentía inseguro en la ciudad, a pesar de que visitaba muchas barriadas “y no sólo el centro” a altas horas de la madrugada, sin necesidad de llevar escolta. Dijo, por contra, sentirse más inseguro paseando, por ejemplo, por Madrid.
El delegado indicó que la Policía está trabajando en este asunto, que ya sabe por dónde vienen los tiros que se han producido y que los mismos podrían ser más de fogueo que de fuego real, ya que, de ser esto último “tendríamos un cadáver”, ironizó.
De lo que no habló el delegado del Gobierno es del último herido de bala que ha habido en el Príncipe, un joven que fue atendido en el Hospital de un tiro en la pierna, pero que no requirió de hospitalización. Tampoco habló del último enfrentamiento habido, el pasado martes, entre jóvenes del Príncipe que se opusieron a los que están implicados en los robos de vehículos y que se dedican a disparar entre los callejones. Y tampoco habló de las reyertas sufridas entre los señalados por la Policía como presuntos implicados en estos sucesos, que se han saldado con uno de los sospechosos herido de un corte en la cara.
La Policía tiene en el punto de mira a individuos, conocidos en el ámbito delincuencial de la ciudad, que han estado detrás de algunos tiroteos habidos con anterioridad y, en el caso de uno, ha protagonizado hasta una fuga de los agentes del Cuerpo hace unas semanas, ocultándose ahora en la barriada del Príncipe para evitar que vuelva a ser detenido.
“Estoy satisfecho porque las cosas se están haciendo bien”
González Pérez no dudó en alabar el trabajo que están llevando a cabo los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional. Dijo estar “satisfecho” porque “las cosas se están haciendo bien” y apuntó al elevado número de casos que son esclarecidos así como que, hoy por hoy, se está por debajo del índice de criminalidad que se alcanza en otras ciudades. El delegado reconoció que entre los problemas que en materia de seguridad se están produciendo más son las detenciones de los llamados culeros, lo que genera una masificación de personas que intentan pasar hachís oculta en el interior del organismo. Por otro lado pidió la colaboración de todos aquellos que saben algo y que pueden ayudar a que las fuerzas y cuerpos de seguridad lleven a buen puerto su labor. En concreto se refirió a quienes comparecen en ruedas de prensa para informar sobre supuestas ilegalidades, a los que instó a colaborar dando nombres y apellidos para que así las fuerzas de seguridad puedan investigar y detener. Se refería, por ejemplo, a la contratación de trabajadores sin papeles, que es perseguida por la Inspección y por la Policía Nacional.






