Como era de esperar, la Delegación del Gobierno no se podía quedar de manos cruzadas después que a mediodía de ayer recibiera la noticia de que el detenido por los tiroteos ocurridos el sábado en la barriada de San José se había escapado cuando el mismo ya se encontraba en el interior de la prisión de los Rosales e iba a ser entregado por los funcionarios que le habían trasladado, pertenecientes al Cuerpo Nacional de Policía, a los responsables del centro penitenciario. Como es lógico se han pedido un total de dos informes, uno al Cuerpo Nacional de Policía y uno segundo al director de la prisión de 'Los Rosales. Tal y como confesó en la jornada de ayer el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, a los medios de comunicación cuando compareció para dar su versión y los datos de la 'Operación Feriante'.
Informe
Por lo visto, el informe firmado por el jefe superior de Policía, Pedro Luis Mélida, ya se encuentra encima de la mesa del despacho del delegado del Gobierno, mientras que aún espera el del director del centro penitenciario. Cuando pueda leer los dos en profundidad y cotejar si hay algún tipo de responsabilidad será cuando se tomará la oportuna decisión, pero no negó que si ha existido alguna negligencia habrá sanciones.
Hay que recordar que el detenido, que era el propietario del automóvil desde donde se produjeron una serie de disparos, que fueron contestados por otros individuos, fue puesto a disposición judicial en la mañana del lunes y que el magistrado decidió su ingreso inmediato en prisión.
Como ya publicamos durante estos días, este individuo junto con quien le acompañaba en el coche habían recibido la noticia de que había una persona en una cafetería de la barriada de San José y hasta allí se dirigieron con intención de dispararle, aunque no pudieron realizar el trabajo que le habían encomendado. Todo se relaciona en parte con el posible móvil de vengar la muerte de ‘Tafa Sodia’ que ocurrió hace unos días.
Descuido
En el instante en que aprovechó el descuido y a pesar de llevar las esposas puestas salió corriendo, aprovechando que aún no se había cerrado la puerta de acceso a la cárcel, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado comenzaron a montar una serie de controles en las cercanías de determinadas barriadas, pero aún no han podido detener al mismo.






