“Los calendarios laborales tienen que estar cerrados. Entre otras cosas porque posiblemente sea mucho más fácil para el sector empresarial acordar con su trabajador que exista esa fiesta dentro de lo que es el ámbito del propio trabajo que en una cita colectiva, que en el fondo solamente repercute en una parte de la población. Una gran parte, todo hay que decirlo”. González insistió en que deben elaborarse los calendarios con un año de anticipación y que en el resto del país es una fiesta que acuerda el empresario con el trabajador para que ese día falte al trabajo sin problema de ningún tipo y que no es fiesta. “Yo siempre digo lo mismo: cuando hablamos de que Ceuta es España lo debe ser para todo”.
El jueves el Gobierno ceutí anunció que elevará consultas con el departamento ministerial correspondiente que entiende de las cuestiones relacionadas con el calendario laboral para que, si en todo caso se pudiera realizar, efectuar una reforma legislativa que permitiera a las ciudades de Ceuta y Melilla cierta flexibilidad a la hora de aprobar sus fiestas con un año de antelación y este día concreto de la Pascua del Sacrificio pudiera quedar pendiente hasta que se conozca la fecha exacta.
El portavoz del Gobierno, Emilio Carreira, explicó que la pretensión es que coincida el día de fiesta oficial con el real, “porque es lo lógico y normal” y que el Ejecutivo “no se sacó de la manga” el día de la festividad sino que consultó con la Unión de Comunidades Islámicas de España. “Tengamos en cuenta que nosotros no establecemos el día, sino que consultamos con la Unión de Comunidades Islámicas de España, que es quien nos asesora al respecto”, aseguró. “Lo que sucede es que luego en Ceuta y Melilla se producen unos criterios distintos que, en ocasiones, han coincidido con el resto del territorio nacional y en otras no”, concluyó.
La UCIDCE pide flexibilidad para solventarlo
Flexibilidad es lo que piden desde la Unión de Comunidades Islámicas de Ceuta para evitar que por tercer año consecutivo suceda lo que ha pasado este año y el anterior. El presidente de la entidad, Laarbi Maateis, ha sido claro al referirse al Acuerdo de Cooperación Islámica tras el rezo colectivo del miércoles y explicó que caiga o no en festivo, el musulmán seguirá celebrando tres días su festividad más importante y la ley le ampara. Pidió tolerancia y que la flexibilidad institucional permitiera decidir el día festivo oficial diez días antes y no fijarlo con un año de antelación como se ha hecho estos dos días.






