El cuerpo del pequeño Ian Orihuela Ayora recibió ayer sepultura en el cementerio de Santa Catalina después de ser trasladado a la ciudad autónoma desde Cádiz, donde falleció el pasado jueves. Ian permanecía ingresado desde el día que nació en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Puerta del Mar de Cádiz al padecer una hipotonía congénita severa, una enfermedad crónica neuromuscular de origen genético.
Muchos ceutíes trasladaron a la familia de Ian sus más profundas condolencias durante toda la jornada por el reciente fallecimiento y desearon que su alma descanse en paz. Al producirse su fallecimiento, la familia solicitó ayuda a la sociedad ceutí para poder traer el cuerpo a Ceuta, por lo que se facilitó un número de cuenta bancaria. En la jornada de ayer, el cuerpo de Ian ya era trasladado a Ceuta y posteriormente se producía el entierro en el cementerio de Santa Catalina, donde ya descansa el pequeño.





